La jefa de la fuerza armada conjunta se quejó de la expansión “económica, diplomática, tecnológica, de información y militar” porque “desafía la influencia” de Washington.
Para el Comando Sur, la fuerza armada conjunta de EEUU para el Hemisferio sur, la expansión comercial, tecnológica y militar de China en América latina y el Caribe es como una “depredación” porque arruina los negocios y desplaza a su país como líder de los mercados en la región.
Así lo consideró su jefa, la general Laura Richardson, al afirmar que de continuar su “marcha implacable” y sin un liderazgo estadounidense, China podría llegar a ejercer una “influencia depredadora” como en África.
“Nuestro competidor estratégico a largo plazo”, dijo Richardson, “continúa su marcha implacable para expandir la influencia económica, diplomática, tecnológica, de información y militar en América Latina y el Caribe, y desafía la influencia de Estados Unidos en todos estos ámbitos”.
Ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, la jefa militar expuso que “sin el liderazgo de Washington, “la influencia negativa de la República Popular China en esta región pronto podría parecerse a la egoísta influencia depredadora que ahora tiene en África”.
Con esa caracterización se refiere a los intereses estratégicos chinos por los recursos y materias primas del continente africano, interés común a todas las potencias en ese y otros tantos territorios del planeta.

