El proyecto ya tiene media sanción del Senado. Tras el triunfo con el Presupuesto 2022, la oposición busca subir el mínimo no imponible de dos a seis millones.
Después del triunfo que supuso el rechazo del Presupuesto 2022, la oposición buscará hacer su primera demostración de fuerza en el nuevo Congreso y convocó a una sesión especial para el martes próximo con la intención de convertir en ley el proyecto que sube el mínimo de Bienes Personales de 2 millones de pesos a 6 para que menos contribuyentes paguen el impuesto.
La iniciativa ya tiene media sanción del Senado y, paradójicamente, fue presentada por un senador del Frente de Todos, Carlos Caserio, pero el kirchnerismo la había archivado en la Cámara baja.
A horas de iniciada la sesión del jueves, la oposición unida -sin la Izquierda- obtuvo 130 votos contra los 116 del Frente de Todos (FdT), y aprobó la moción que ordenó a la Comisión de Presupuesto -que conduce el oficialista Carlos Heller- a reunirse para tratar Bienes Personales.
El número conseguido es uno más de los 129 necesarios para el quorum en el recinto, por lo que los legisladores de Juntos por el Cambio (JxC) y de otras fuerzas políticas llamaron a una sesión especial para votarlo ese mismo día, una hora más tarde.
Acompañaron los ocho legisladores “Federales” -tres peronistas bonaerenses, dos socialistas santafesinos y los tres cordobeses de Juan Schiaretti-, el interbloque Provincias Unidas -integrado por misioneros, neuquinos y un rionegrino-; los libertarios, entre ellos Javier Milei y José Luis Espert, y el riojano Felipe Alvarez, del bloque SER.
Ahora, en JxC -que hizo la propuesta- trabajan para garantizar que nadie falte y el viernes un legislador radical le explicaba a Milei, que tiene un viaje pendiente, la importancia de que ese día esté presente. También apuestan a que el FdT no va a dejarlos tener la foto de la oposición unida para “bajar los impuestos de la gente”.
Mientras tanto, los oficialistas esperan directivas de sus referentes para definir qué estrategia seguir. El sábado, desde San Vicente, el presidente Alberto Fernández lanzó un primer mensaje en contra al señalar que la oposición los dejó sin Presupuesto pero “está preocupada para defender los bienes personales de los que más tienen en la Argentina”.
Según varios oficialistas, se debería plantear que como se trata de un tributo la ley debería entrar por la Cámara baja -un punto que tiene asidero- y presentar una modificación más integral y “superadora” al proyecto.
El texto de la iniciativa. Además de la elevación del piso para pagar el tributo, el texto establece que para los casos de inmuebles destinados a casa -habitación del contribuyente-, no estarán alcanzados por el impuesto si el valor es igual o inferior a $30 millones mientras que en la actualidad ese número está fijado en $18 millones.
En el Senado se trató en noviembre, dentro del paquete de proyectos de alivio fiscal anunciado días después de la derrota del oficialismo en las Primarias. Aunque en este caso fue una iniciativa propia de la Cámara Alta, que no había sido coordinada con Economía.
De hecho, en ese momento el ministro Martín Guzmán, que estaba en viaje a Roma por el G20 y tenía reuniones con el FMI, envió a gente de su equipo para pedir que bajen el piso.
El proyecto original de Carlos Caserio (FdT) planteaba la elevación del mínimo de $ 2 millones a $ 8 millones. Pero tras al presión de Economía para bajar el impacto fiscal, lo dejaron en $ 6 millones. El costo no está calculado en el proyecto, pero rondaría los $ 40 mil millones.
Ahora que la oposición reunida supera en número al oficialismo, puso contra las cuerdas al FdT y obliga al oficialismo a tratar el proyecto.
“Si esta iniciativa, que fue promovida por un senador del kirchnerismo, no se aprueba antes de fin de año, más de 600 mil contribuyentes, según las estimaciones del oficialismo, empezarían a pagar este impuesto y no porque hayan incrementado su patrimonio”, apuntó Silvia Lospennato, del PRO.
La actualización que plantea el proyecto es automática, en diciembre de cada año. La última modificación a la ley había sido en 2018 y con el Presupuesto caído, el Presidente se queda sin la facultad de prorrogar o modificar impuestos.

