El árbitro tuvo un error decisivo que inclinó la balanza para Quilmes, que ganó 1-0 y pasó a la final por el segundo ascenso contra Barracas Central.
Nicolás Lamolina, el árbitro que anoche cobró un insólito penal contra Ferro Carril Oeste que terminó significando la eliminación del “Verde” 1-0 a manos de Quilmes, que se clasificó a la final por el segundo ascenso a la Liga Profesional, se disculpó con toda la gente de la institución del club del barrio porteño de Caballito porque, consideró, el suyo fue “un error gravitante”.
“En mi casa, vi el partido completo y vi la repetición de la jugada en cuestión. Veo que el golpe termina siendo de (N. de R. atacante de Quilmes) Anselmo con la pierna en el arquero, Miño (N. de R.: guardameta de Ferro). Lo que sucede es que Anselmo, en busca del balón, termina pateando a Miño”, relató en declaraciones al canal TyC Sports.
“En la cancha, sentí que el arquero había salido con imprudencia y por eso sancioné penal. Pero luego, viéndolo, me doy cuenta que es Anselmo el que golpea el cuerpo del arquero”, dijo el hijo del histórico árbitro Francisco “Pancho” Lamolina.
“Sentí una decepción tremenda. Sobre todo porque mi búsqueda es la de la justicia deportiva. A la gente del fútbol, a la gente de bien, a la gente de Ferrocarril Oeste -que seguramente con esta decisión se sentirá muy a disgusto conmigo- pedirle las disculpas del caso. Me encuentro con una profunda tristeza. El disgusto y el hecho de no poder dormir por un par de días no me lo va a quitar nadie”, añadió el árbitro.

