El costo de los bienes chinos crecerá entre 10 y 12%, y los minoristas de ropa esperan que las colecciones de primavera y verano se vean muy afectadas.
La crisis energética en China está obligando a muchas fábricas a suspender sus operaciones o cambiar a una semana laboral de dos días, lo que reduce la producción.
Según señala “The Times”, esta situación conducirá a nuevas interrupciones en el suministro de bienes provenientes del gigante asiático y un aumento global en los precios.
Una veintena de provincias chinas se han visto afectadas por cortes de energía y se ha introducido un racionamiento del consumo de electricidad en otras 16.
En la provincia de Guangdong, la región industrial más grande de China, casi 150.000 empresas se han visto afectadas por problemas de suministro de energía y muchos empresarios creen que el racionamiento podría durar varios meses.
En vísperas del invierno las autoridades chinas están dando prioridad al suministro de electricidad a las compañías que producen bienes de alto costo, así como a los edificios residenciales.
John Mulely, un experto de la empresa de reclutamiento de Hong Kong Robert Walters, dijo al diario londinense que ahora se necesita el doble de tiempo para producir bienes: “El impacto se puede ver ya en el norte del país, donde las fábricas que producen materias primas y materiales como el acero enfrentan dificultades que llevarán a desabastecimientos en otros negocios que necesitan estos materiales para producir productos terminados. A finales de noviembre todo será muy difícil con esto”.
Según los analistas de ING, las interrupciones en el suministro de bienes desde China “persistirán durante una parte significativa de 2022, lo que conducirá a precios más altos para los bienes populares, una disminución en la producción y una desaceleración en la recuperación de la producción”.
Como señaló Gary Grant, director de The Entertainer, que compra juguetes en China, “los productos que deberían producirse ahora podrían esperarse aquí en febrero, pero debido a estos cortes en la producción los tiempos de entrega se alargan entre 60 y 90 días, por lo que definitivamente tendremos una escasez de productos que tienen demanda a principios del verano (invierno de 2022 en el Hemisferio Sur)”.
En su opinión, el costo de los bienes chinos crecerá entre 10 y 12%, mientras los minoristas de ropa esperan que las colecciones de primavera y verano del año próximo se vean muy afectadas.

