La largamente discutida adhesión de Argentina al convenio se habló en la entrevista que el fin de semana mantuvo el canciller Santiago Cafiero con su par Wang Yi.
Durante el fin de semana, en el contexto de la cumbre del G-20 que tuvo lugar en Roma, el canciller Santiago Cafiero mantuvo una reunión con su par chino, Wang Yi, con quien intercambió planteos por la agenda de un acuerdo millonario en la que conviven intenciones compatibles pero colisionan tiempos diferentes.
En particular porque, como dejaron plasmados los funcionarios chinos en un comunicado publicado en la agencia Xinhua, el gobierno de Xi Jinping quiere firmar “lo antes posible” la adhesión de Argentina a su iniciativa mega millonaria de obras de infraestructura conocida como la “nueva Ruta de la Seda”.
“Wang elogió la respuesta activa de Argentina para la construcción conjunta de la Ruta de la Seda y dijo que China está dispuesta a firmar un memorándum de entendimiento de cooperación con el país sudamericano lo antes posible para promover aún más la sinergia de sus respectivas estrategias de desarrollo”, informó Xinhua el domingo a la noche.
Esa intención no aparece, sin embargo, en el comunicado argentino sobre el mismo encuentro.

