Cuatro ministerios negocian con sindicalistas y piqueteros en la máxima reserva para un lanzamiento de alto impacto antes de las legislativas.
El Gobierno prepara un megaplán de reconversión de programas sociales en empleo formal para lanzarlo en octubre junto a gremios y empresas. Se lo prevé como la gran apuesta postpandemia de la administración de Alberto Fernández de articulación de los sectores público y privado para atender un reclamo de espacios del oficialismo y desarmar un argumento opositor en cuanto a la subsistencia en el tiempo de los planes sociales.
La iniciativa, diseñada en la máxima reserva, involucra cuatro ministerios, varios sindicatos de la CGT, cámaras empresarias de rubros como la construcción y la gastronomía y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).
El plan se encuentra en su etapa preliminar y bajo el monitoreo de los ministros de Trabajo, Claudio Moroni; Desarrollo Social, Juan Zabaleta; Obras Públicas, Gabriel Katopodis, y Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.
También se involucraron los dirigentes Héctor Daer, cosecretario general de la CGT y el sindicalista más cercano al Presidente; Gerardo Martínez (albañiles, Uocra) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias).
El antecedente es el lanzamiento días atrás de un programa que permite la coexistencia de planes sociales con la contratación formal de trabajadores rurales en las cosechas de temporada, ideado para un alcance cercano a los 250 mil peones de todo el país. Los funcionarios programan en octubre un lanzamiento para un puñado de actividades de mano de obra intensiva y donde el impacto de la pandemia se sintió con particular intensidad, para eventualmente extender más adelante a otros ítems de la economía doméstica.

