Una encuesta advierte que el 42% de los adultos dice que no se dará la vacuna contra el Covid-19.
Mientras cada vez está más cerca la aprobación de las primeras vacunas contra la Covid-19 en Estados Unidos –Reino Unido autorizó el uso del suero de Pfizer el miércoles–, todavía hay muchos estadounidenses que se oponen a recibir la inyección. Es por eso que los expresidentes Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton se ofrecieron a vacunarse en público para dar ejemplo y tranquilizar a los temerosos o escépticos.
Los tres expresidentes esperan que una campaña de concienciación ayude a promover la confianza en la seguridad y efectividad de la vacuna, un mensaje que lanzan con esmero los funcionarios de salud pública para convencer a los ciudadanos de que se vacunen.
“Primero, las vacunas deben considerarse seguras y empezar a administrarse a la población prioritaria. Después, el presidente Bush se pondrá a la cola para recibir la suya y con gusto lo hará frente a las cámaras”, señaló el jefe de personal del 43º presidente, Freddy Ford, a la cadena CNN.

