Cerraron las escuelas de toda la circunscripción y hay 7.000 personas en cuarentena en sus casas.
Un brote de coronavirus en una industria cárnica en el oeste de Alemania, con al menos 657 trabajadores infectados en lo que va de semana, obligó ayer a poner en cuarentena a unas 7.000 personas en la ciudad de Gütersloh y en su circunscripción, donde viven en total 362.000 habitantes. También se cerraron todas las escuelas y guarderías de toda la circunscripción hasta el inicio de las vacaciones escolares, que en el land de Renania del Norte-Westfalia empiezan el 29 de junio.
La planta afectada, que se encuentra en la localidad de Rheda-Wiedenbrück, incluye matadero e instalaciones de envasado de carne, y ha interrumpido todos los trabajos.
“Estamos lejos de un incremento exponencial”, dijo este miércoles sobre el coronavirus la canciller, Angela Merkel, insistiendo en que Alemania seguirá con la relajación paulatina de restricciones a pesar del brote en el matadero.
Merkel compareció en una rueda de prensa en Berlín tras una videoconferencia con los presidentes de los 16 länder (provincias) para una puesta al día de medidas antivirus. Decidieron mantener hasta noviembre la prohibición de grandes eventos.

