La trotskista Liliana Olivero la reclama para sí, pero también un radical y el FPV.
La Cámara Federal de Córdoba podría definir hoy (martes 5) a quién pertenece la novena banca de diputado nacional por esa provincia, tras los ajustados resultados de las últimas elecciones.
El resultado provisorio –no oficializado– otorgó tres bancas a Unión por Córdoba, tres al radicalismo, dos al Frente para la Victoria y una al PRO.
El escrutinio provisorio dejó al descubierto que de acuerdo con el sistema D’Hont, con el que se realiza la distribución de bancas, hay una diferencia menor de votos entre el 8º cociente (la 8ª banca atribuida al kirchnerista Martín Gill) y el 9º (atribuida al radical Diego Mestre), que la existente entre el 9º y el 10º cociente, que busca achicar el FIT de Liliana Olivero.
Esta última fuerza, con su primera candidata a diputada nacional reclama la apertura de todas las urnas (lo que ya le fue negado por la Junta) y la revisión de todas las urnas cuyas actas fueron observadas por tener más de 20 votos anulados, según informó en Córdoba el diario “La Voz del Interior”.
Olivero, quien hoy a la mañana encabezará una marcha en los Tribunales Federales, en compañía de los diputados nacionales electos por la Izquierda, Nicolás Del Caño (Mendoza) y Néstor Pitrola (Buenos Aires), sostiene que su fuerza fue “víctima de fraude”.
Denunció, además, que la inclusión tramposa –en los cuartos oscuros– de boletas usadas en las elecciones Primarias, hizo que muchos de sus votos fueran anulados, lo que determinó que el tercer candidato radical, Diego Mestre, se quedara con la última de las nueve bancas en juego.