El gobierno catalán prevé cruzar la línea de los 12.000 casos diarios en la región, una cifra superior al peor momento de la pandemia.
La región española de Cataluña volverá a imponer el toque de queda por las noches y la reducción de cantidad de personas en reuniones sociales debido al avance de la variante “Omicron” del coronavirus.
La vocera del Gobierno catalán, Patricia Plaja, explicó este lunes en conferencia de prensa que “hace falta reducir la interacción y la movilidad” ante la previsión de cruzar la línea de los 12.000 casos diarios en la región de Cataluña, una cifra superior al peor momento de la pandemia.
“Es por eso que trabajamos en implementar en los próximos días el toque de queda” que -anunció la funcionaria- regirá desde la una a las seis de la mañana a partir de la noche del próximo 23 de diciembre.
También se limitarán a 10 personas las reuniones tanto al aire libre como en interiores y se decretará el cierre del ocio nocturno, que había reabierto en octubre pasado luego de más de un año de suspensión por la pandemia del Covid-19.
En los restaurantes, el aforo se reducirá a un 50% en espacios cerrados, mientras que se mantendrá el 100% en terrazas. Los establecimientos de cultura, comercio y deportes deberán reducir el aforo al 70%.
Las autoridades pedirán a las empresas del sector público y privado que recurran al teletrabajo siempre que sea posible.
