El gobernador jujeño encabezó la lista de unidad que la UCR acordó entre la línea oficial que lo impulsaba y los “renovadores” de Lousteau.
El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, fue elegido hoy por unanimidad como nuevo presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), que luego de semanas de discusiones y tensión al límite de la ruptura logró conservar a todos los principales referentes debajo de su centenario paraguas.
Evitando una fuga de dirigentes, la solución fue “hacia arriba”: que el senador nacional Martín Lousteau -líder del espacio interno “Evolución” que formó un sub-bloque en Diputados- vaya a la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio (JxC).
La vicepresidencia de la UCR será para María Luisa Storani, referente de la provincia de Buenos Aires, y la vicepresidencia segunda será un dirigente de la corriente “renovadora” de Lousteau.
Representante de la línea oficial del partido, Morales había agregado leña al fuego hace apenas 24 horas, en vísperas de la elección de la nueva conducción del partido, al acusar al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, de operar con Lousteau para romper a la UCR.
“Horacio, pará un poquito. Está metiéndose con Lousteau en el radicalismo para romperlo y beneficiar al PRO. Nos quieren caminar el patio”, afirmó en declaraciones periodísticas el mandatario jujeño.
Con respecto a sus correligionarios de la UCR, Morales disparó con munición pesada contra Emiliano Yacobitti, quien busca disputarle la conducción del bloque de diputados a Mario Negri. “¿De qué me hablan estos chiquitos que no han gobernado nada? A Yacobitti le das una calesita y la choca”, lanzó.
Evidentemente, entre la noche de anoche y esta mañana se fumó la pipa de la paz que permitió firmar esta tregua que deja al jujeño como presidente de la UCR.

