El “lavado de cara” de la empresa de Mark Zuckerberg comenzó esta semana con una idea que tardará entre diez y quince años en hacerse realidad.
La megacorporación conocida como Facebook tiene un nuevo nombre: Meta, aunque seguirá habiendo Facebook, Instagram y todas las plataformas del grupo porque fue solo un cambio de nombre de la empresa matriz, lo que muchos consideran un “lavado de cara” de la cuestionada empresa de Mark Zuckerberg.
El nuevo nombre también invita a participar en su “próximo capítulo”: un viaje en 3D hacia el “metaverso”, que el CEO de la compañía ve como el futuro de internet.
Pero algunos analistas se preguntan si el público confiará lo suficiente en la firma como para participar en la nueva visión de Zuckerberg.
1. ¿Importa Meta?
El nuevo nombre produjo millones de búsquedas en línea para la consulta específica de Meta en Reino Unido y Estados Unidos en conjunto, dicen los analistas.
En el diccionario de inglés de Oxford hay varias definiciones de meta: como prefijo “denota cambio, transformación, permutación o sustitución”. También “más allá, arriba, en un nivel superior”. La compañía dice que favorece el “más allá”, pero también busca una especie de metamorfosis.
Quizás también una oportunidad para darle la bienvenida a una nueva marca no contaminada por filtraciones y mala prensa, aunque un analista de Forrester señaló que “un cambio de nombre no borra repentinamente los problemas sistémicos que plagan a la empresa”.
Aunque oficialmente se trata del futuro. “Nuestra nueva marca de empresa captura hacia dónde se dirige nuestra compañía y el futuro que queremos ayudar a construir”, dijo Meta. Ese destino es el “metaverso”.
2. ¿Qué es el metaverso?
La compañía cree que el “metaverso” será la próxima evolución en la forma en que usamos internet.
“En ese futuro podrás teletransportarte instantáneamente como un holograma para estar en la oficina sin tener que desplazarte, en un concierto con amigos o en la sala de tus padres para ponerte al día”, se entusiasmó Zuckerberg.
Algo de eso puede parecer familiar para aquellos que han pasado la pandemia en videoconferencias, pero la visión del “metaverso” recuerda a otros mundos virtuales anteriores, como Second Life.
Sin embargo, Meta enfatiza que este no es un entorno virtual sino un nuevo espacio tridimensional para ser utilizado y al que acceder de varias formas: “Gafas de realidad aumentada para estar presente en el mundo físico, realidad virtual para estar completamente inmerso, y teléfonos y computadoras para saltar desde las plataformas existentes”.
La compañía dice que se trata de “un espacio virtual social en 3D donde se pueden compartir experiencias inmersivas con otras personas, incluso cuando no pueden estar juntos en persona, y hacer cosas juntos que no podrían en el mundo físico”.
Azeem Azhar, autor del libro “Exponential”, dice que “no será algo que estará contenido en un visor de realidad virtual que se encuentra en la esquina de la sala de estar. Será un conjunto de cosas que se mostrarán en nuestras diferentes aplicaciones y en nuestros dispositivos, a medidas que esos dispositivos mejoran cada vez más”.
3. ¿Funcionará?
En un artículo en The Times, el analista de tecnología Benedict Evans caracterizó la motivación de Facebook de esta manera: “Si hay algo después de los teléfonos inteligentes, Facebook quiere ser propietario, no inquilino”.
¿Pero es el “metaverso” la propiedad inmobiliaria adecuada? Azhar dice que “el punto crítico” es responder a la pregunta del consumidor en general: “¿Qué es lo que realmente necesitaremos hacer con esto?”
Él dice que en este momento “todavía estamos buscando esa aplicación asesina absoluta de estas tecnologías de realidad virtual y realidad aumentada”. Y si tiene éxito, en lugar de reemplazar la tecnología existente, el “metaverso” se sentará a su lado.
“Puede que hayan pasado más de veinte años desde que los mensajes de texto se hicieran populares y la gente todavía envía mensajes de texto, a pesar de que existen muchas otras formas más ricas en las que podemos comunicarnos entre nosotros”, acota.
4. ¿Cuándo sucederá?
Meta ya posee el fabricante de cascos de realidad virtual Oculus. Y lanzó versiones experimentales de dos proyectos de “metaverso” el año pasado: Horizon World, que permite que los amigos se reúnan virtualmente; y Horizon Workrooms, para reuniones de trabajo virtuales.
En el evento de Facebook Connect, donde Zuckerber habló sobre el “metaverso”, también hizo alarde de un nuevo auricular de alta gama denominado Proyecto Cambria.
Pero el “metaverso” es un trabajo en progreso y la compañía dice que llevar la idea a cabo por completo le tomará entre diez y quince años, pero gastará miles de millones de dólares para darle vida y anunció recientemente que contratará a 10.000 empleados solo en la Unión Europea para trabajar en el proyecto.
Zuckerberg también dijo que el “metaverso” sería el trabajo de más de una empresa, y que los “estándares abiertos y la interoperabilidad” deberán ser parte de él.
5. ¿Qué tan seguro y privado es el “metaverso”?
Después de todas las filtraciones y acusaciones contra Facebook últimamente, ¿confiará la gente en un mundo que Zuckerberg construyó para mantener a resguardo sus datos privados?
The Guardian sugirió que los anunciantes podrían orientar los anuncios en función de su “lenguaje corporal, sus respuestas fisiológicas, saber con quién están interactuando y cómo?
Mike Proulx, director de investigación de la empresa Forrester, considera que “sin confianza, los planes del metaverso de Meta ya están en riesgo”.
Zuckerberg y su colega en Meta Nick Clegg, exviceprimer ministro de Reino Unido, se anticiparon a abordar las preocupaciones.
Clegg señaló que pasaron varios años para que la regulación y la tecnología fueran las correctas. Mientras que Zuckerberg dijo que “la privacidad y la seguridad deben integrarse al metaverso desde el primer día”.
Pero la denunciante Frances Haugen le dijo a la BBC que “una y otra vez, vemos que Facebook prioriza la expansión y el crecimiento”. Ella cree que los recursos podrían usarse para mejorar la seguridad de Facebook.
La empresa respondió que no tiene ningún incentivo comercial o moral para hacer otra cosa que no sea brindar al mayor número de personas una experiencia tan positiva como sea posible.

