La Encuesta Permanente de Hogares del ente estadístico advierte, sin embargo, que el índice bajó.
El Indec informó esta tarde que el índice de pobreza bajó al 28,6 por ciento en el primer semestre del año con relación a fines de 2016, pero el flagelo todavía afecta a 11,3 millones de argentinos.
Encima, la indigencia se mantuvo en 6,2 por ciento e impacta a 2,4 millones de ciudadanos a los que se les dificulta comer todos los días.
La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que conduce la socióloga Cynthia Pok difundió el informe técnico de Condiciones de Vida que elabora su equipo.
Desde el gobierno de Mauricio Macri ya habían adelantado el dato, que mostraría un descenso de la pobreza en plena campaña electoral, algo que el Ejecutivo podrá aprovechar con el eslogan “pobreza cero”.
En marzo pasado, el organismo estadístico había confirmado un 30,3 por ciento de pobreza mientras que la indigencia había marcado el 6,1, en el segundo semestre del año pasado.
A finales de 2015, la ex presidenta Cristina Kirchner había dejado al país con un 29 por ciento de pobreza, según la Universidad Católica Argentina (UCA), pese a que el último dato del Indec monitoreado por Guillermo Moreno hablaba de una pobreza inferior al 5 por ciento de la población.

