30 años de estrechas relaciones diplomáticas y de amistad de Eslovenia y Argentina

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Este 25 de junio la Republica de Eslovenia celebra el 31Ëš aniversario de la proclamación de su independencia pero el 16 de enero de 1992, Argentina, junto con Chile y Uruguay, fue uno de los primeros países de la región en reconocer oficialmente nuestra independencia. Es por eso que, en enero de este año y para conmemorar el 30Ëš aniversario de este hecho tan significativo, los vicecancilleres de ambos países mantuvieron una videoconferencia en la que expresaron su satisfacción por el estado actual de las relaciones esloveno-argentinas y reafirmaron su compromiso para seguir fortaleciéndolas, inclusive a través de visitas oficiales entre Liubliana y Buenos Aires, tanto a nivel político como de trabajo.

Para acercar Eslovenia al público argentino primero quisiera destacar que Eslovenia y Argentina comparten características como la diversidad geográfica y la riqueza natural, lo que se refleja en la extraordinaria variedad existente en ambos países. Eslovenia se extiende entre cuatro regiones geográficas europeas importantes –los Alpes, el Mediterráneo, la llanura de Panonia y las montañas Dináricas– y se encuentra en la encrucijada de cuatro grupos de idiomas: eslavo, rumano, germano y húngaro. Cuenta también con una alta riqueza de agua potable y bosques verdes y saludables que cubren más del 70 por ciento del país. Es un verdadero tesoro azul y verde en pleno corazón de Europa, cubierto de pastizales, campos y viñedos con muchas ciudades medianas, pueblos pequeños y castillos medievales. Y así es como se presenta Eslovenia a través de su marca nacional “I FEEL sLOVEnia”, como un destino verde, activo y saludable. Por estas razones nuestro país fue reconocido en 2021 como región gastronómica europea y en 2016 Liubliana fue proclamada la capital verde de Europa.

Todo esto y el hecho que Eslovenia cuenta con un medio ambiente limpio, saludable y protegido se refleja en todas nuestras actividades, tanto en la política pública interna como también en nuestra política exterior. Eslovenia es consciente de su obligación de preservar el medio ambiente y de la importancia de adoptar medidas para luchar contra el cambio climático. Es importante saber que no estamos solos y que compartimos estos esfuerzos con Argentina. Quisiera resaltar además el trabajo realizado por ambos países para la adopción de la Convención sobre Cooperación Internacional en la Investigación y Enjuiciamiento del Delito de Genocidio, Crímenes de Lesa Humanidad y Crímenes de Guerra, que es una iniciativa liderada por Eslovenia, Argentina, Bélgica, Mongolia, Países Bajos y Senegal. Nos unen también intereses comunes en el área de los derechos humanos, específicamente en los derechos de las personas mayores. Por ejemplo, en la 48° sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU del año pasado se adoptó la primera resolución sustantiva sobre los derechos de las personas mayores, la que Eslovenia presentó junto con Argentina y Brasil.

Todos los años, en el Día Mundial de las Abejas, que fue proclamado por la Asamblea General de la ONU hace cinco años por iniciativa de Eslovenia, Argentina y otros países del mundo, participan activamente en la difusión de la importancia de la protección de las abejas y otros polinizadores para la agricultura y la seguridad alimentaria. No es coincidencia entonces, que, el año pasado, el primer premio “Abeja de Oro”, otorgado por Eslovenia para fomentar y apoyar la innovación y la excelencia de aquellos que hayan realizado una contribución particularmente importante para la protección de las abejas y otros polinizadores, fuera entregado al profesor argentino Lucas Alejandro Garibaldi.

Además de los numerosos intereses en común en el ámbito multilateral, quisiera destacar también los lazos y vínculos existentes entre Eslovenia y Argentina construidos por la comunidad eslovena en este país, una de las comunidades de emigrantes eslovenos más grandes del mundo con alrededor de 30.000 originales y sus descendientes, de los cuales más de 7.000 son ciudadanos de Eslovenia. La inmigración de eslovenos a la Argentina se realizó en tres oleadas: a fines del siglo XIX, en el período entre las dos guerras mundiales y luego de la Segunda Guerra Mundial. La mayor parte de la comunidad eslovena vive en el Gran Buenos Aires, pero también está presente en Bariloche, Mendoza, Rosario, Córdoba, Miramar, Paraná, Tucumán y otras ciudades del interior. Los eslovenos en Argentina están organizados en aproximadamente 25 asociaciones. La organización central que nuclea a todas las demás asociaciones es “Zedinjena Slovenija” (Eslovenia Unida). La mayoría de los clubes y asociaciones que operan bajo sus auspicios, tienen sus propias escuelas primarias de lengua y cultura eslovena los días sábado, actividades deportivas, grupos de folclore y teatro, coros y misas en lengua eslovena. Cada año, en el mes de junio, los egresados de la escuela secundaria eslovena, que también se organiza los días sábados, visitan Eslovenia como viaje de fin de curso. Asimismo, diversas asociaciones organizan cursos de lengua eslovena en distintas modalidades y para todos los niveles. Actualmente tenemos cuatro cátedras de lengua eslovena en distintas instituciones: una en la Universidad de Buenos Aires, una en la Universidad de La Plata, y dos en Córdoba en la Universidad Católica y Nacional. También existen programas de radio eslovenos que transmiten tanto en esloveno como en español, y diarios y revistas con publicaciones (impresos o digitales) semanales, mensuales y anuales.

No es una tarea fácil destacar tan solo a uno o dos representantes de nuestra colectividad en Argentina, ya que son muchos quienes a través de su arduo trabajo y dedicación han alcanzado importantes logros y han hecho mucho bien a todas nuestras asociaciones. Podría mencionar a uno de los más importantes glaciólogos en Argentina y en el mundo, Sr. Peter Skvarča, o la mezzo-soprano Sra. Bernarda Fink, o por ejemplo al gran arquitecto Viktor Sulčič cuyas manos dibujaron los planos del Mercado del Abasto y el legendario estadio de Boca Juniors “La Bombonera”.  

Pero los vínculos entre Argentina y Eslovenia no terminan aquí. Al interés de los eslovenos por conocer Buenos Aires, su grandeza cultural, vida cosmopolita y el tango argentino, se suman las ganas de conocer otros atractivos del país como la Patagonia, los Andes, o las Cataratas del Iguazú en Misiones. Este año, los esquiadores alpinos eslovenos eligieron nuevamente Ushuaia, en el extremo sur argentino, como su lugar de entrenamiento durante el verano europeo. Nuestros lazos también se estrechan gracias a intercambios en el ámbito cultural. Recientemente, la reconocida soprano eslovena Rebecca Lokar, actuó en el estreno de la ópera Nabucco de Giuseppe Verdi y se presentó en el concierto de gala “Giacomo Puccini/Concierto 1” en el Teatro Colón, una de las principales salas de ópera del mundo.

Todas estas conexiones e intereses en común entre ambos países se reflejan en nuestras relaciones bilaterales, que son sin duda alguna una de las más firmes entre Eslovenia y los países de Latinoamérica. Por ejemplo, en la década de los noventa ambos países firmaron un acuerdo de cooperación científica y tecnológica, y es el deseo de Eslovenia poder continuar y profundizar la exitosa cooperación en este ámbito con Argentina. Actualmente existen otros tres acuerdos que se encuentran en las etapas finales de preparación y prácticamente listos para firmar: el Convenio de Cooperación Económica, el Memorándum de Cooperación entre el Gobierno de la República de Eslovenia y la Provincia de Buenos Aires en materia de Digitalización, y otro sobre un programa de vacaciones con trabajo destinado al intercambio de jóvenes. Estamos trabajando para avanzar en estas áreas y estoy seguro de que los acuerdos propuestos permitirán fortalecer y diversificar aún más nuestra cooperación bilateral.

Este vínculo entre Eslovenia y Argentina se lleva a cabo también dentro de las relaciones de la Unión Europea y el Mercosur y con el CELAC. Eslovenia ingresó a la Unión Europea en 2004 y presidió el Consejo Europeo dos veces, en 2008 y en 2021. En 2007, poco después de su entrada a la UE, Eslovenia adoptó el euro como su moneda y accedió al espacio Schengen. Sin duda, la libre circulación de personas y la adopción del euro están entre los ejes fundamentales del proyecto europeo que permitieron a Eslovenia desarrollarse con mucho éxito. Hoy, el PBI de Eslovenia es cuatro veces más alto que al principio de los noventa. Desde que nos independizamos, el poder adquisitivo de las personas ha aumentado y el tiempo de trabajo que se requería para comprar ciertos bienes disminuyó notablemente, en algunos casos, hasta dos tercios.

Eslovenia pudo desarrollar una economía exitosa y abierta cuyas exportaciones en 2021 ascendieron a casi 40 mil millones de euros. Nuestra economía, fuertemente vinculada con las cadenas productivas regionales y mundiales, está constantemente en búsqueda de nuevas oportunidades y posibilidades para fortalecer y profundizar las relaciones comerciales y económicas con todos los países en mutuo beneficio. Con este fin, el año pasado en Buenos Aires fue creada la Cámara de Comercio Argentino-Eslovena (SLOAR), que en el futuro ayudará a los empresarios argentinos y eslovenos a intercambiar experiencias y encontrar nuevos socios comerciales.

Debido a su historia y ubicación geográfica, los eslovenos somos conscientes de la importancia de los vínculos, la cooperación y la integración internacional, y de las responsabilidades que tenemos como parte de la comunidad global. Eslovenia es miembro de la ONU desde 1992 y, como tal, contribuye activamente con el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Asimismo, este año presentamos nuestra candidatura a miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU para el período 2024-2025. Desde 2010, Eslovenia también forma parte de la OCDE, la organización de los países económicamente más desarrollados del mundo, y desde 2004 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

La declaración sobre la política exterior de la República de Eslovenia adoptada en la Asamblea Nacional en 2015 proclama como sus principales objetivos la paz, la seguridad y la estabilidad política en la vecindad de Eslovenia, en Europa y en el mundo entero. Los mensajes de paz son siempre muy importantes y aún más en los tiempos que corren.

Permítanme finalizar recitando la séptima estrofa del himno nacional esloveno, el poema “Zdravljica”, que en español significa “Brindis”, del gran poeta romántico esloveno France Prešeren (1800-1848), que nos deja un valioso mensaje sobre la vida y la libertad, la importancia de la paz y la convivencia pacífica, y sobre la inutilidad de las guerras:

Vivan todos los pueblos

que anhelan ver el día,

en el cual, con la salida del sol,

las disputas serán desterradas del mundo,

sean libres

los hombres,

con el prójimo apacibles.

Me despido de todos ustedes y aprovecho este momento para desearles un feliz día Nacional de Eslovenia a todos los eslovenos en Argentina y en el mundo.

* Embajador de la República de Eslovenia en Argentina

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