El Gobierno boliviano invitó el martes a la UE y a la OEA a verificar las actas electorales de todo el país tras las denuncias de fraude de la oposición.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, denunció este miércoles que está en proceso "un golpe de Estado" en su país, planeado por la derecha y con apoyo internacional.
"Denuncio ante el pueblo boliviano y el mundo que está en proceso un golpe de estado que ha sido preparado por la derecha con apoyo internacional. Hago un llamado a organismos internacionales a defender la democracia", expresó el mandatario, quien compareció este miércoles ante los medios tras los comicios celebrados el domingo, en los que se impuso a su contrincante, Carlos Mesa, pero deberá ir a una segunda vuelta.
"No vamos a buscar la confrontación pero vamos a defender la democracia", aseveró Morales.
En la jornada previa, el Ejecutivo invitó a los observadores de la Unión Europea y de la Organización de Estados Americanos a verificar "una a una las actas de todo el país", después de que Mesa denunciase fraude en el conteo de votos.
Los resultados del escrutinio rápido oficial indicaban que Morales ganaría las elecciones en primera vuelta ya que, con el 95,63 por ciento de las actas verificadas, el actual presidente alcanzaba el 46,85 por ciento de los votos, mientras que Mesa obtuvo el 36,74.
Pero el cómputo definitivo oficial, con el 96,78 por ciento de las actas escrutadas, ofrece este miércoles un resultado similar al mostrado en el conteo rápido pero con segunda vuelta con una diferencia de menos de diez puntos porcentuales: 37,01 por ciento para Mesa y 46,49 para Morales.