Al parecer, Francisco no le perdona que tanto él como Durán Barba minimicen su importancia y el rol de la Iglesia en el país.
El jefe de Gabinete Marcos Peña tiene una relación ambivalente con el Papa Francisco, algo que su familia lamenta, informó el diario Perfil.
Cuando era Jorge Bergoglio, cuenta el diario, el ahora funcionario y su mujer lo visitaban asiduamente.
Luciana Mantero, la esposa del jefe de ministros, no lograba quedar embarazada y el arzobispo les brindaba fe y contención.
Todo cambió cuando al jefe de Gabinete lo disgustó la actitud distante del Pontífice en el primer año de gestión presidencial de Mauricio Macri.
Fuentes del entorno gubernamental consultadas por Perfil dicen que el Papa "no le perdona que tanto él como (el asesor Jaime) Durán Barba minimicen su importancia y el rol de la Iglesia en el país".
"Su enojo es tan severo que pidió que Peña no fuese parte de la comitiva que lo fue a visitar al Vaticano en octubre del 2016, cuando Macri viajó con algunos funcionarios", indicaron.
Esta historia tiene un condimento: la madre de Peña es catequista y no puede entender cómo su hijo y el Papa ahora tienen tan mala relación.