El Tribunal Superior de la provincia de Fujian, en el este de China, emitió este martes un veredicto público que obligaba a un coleccionista de los Países Bajos a que devuelva una estatua de Buda robada, informa Global Times.
Se trata de una estatua que contiene en su interior el cuerpo momificado de un monje budista de la dinastía Song (960-1279). El objeto permanecía en el templo de la ciudad de Sanming, en la provincia de Fujian, hasta que fue robado en 1995.
El coleccionista de arte holandés Oscar Van Overeem afirmó que compró la estatua en 1996 en Ámsterdam, pero no proporcionó la documentación correspondiente, según el tribunal.
