Una fiscal de instrucción abrió una causa por las imágenes ventiladas el domingo en el programa \”La Cornisa\”, de América TV.
Más de 12 años después del caso de Barbarita Flores, la nena tucumana desnutrida que confesó su hambre en el programa de Jorge Lanata, la situación de la desnutrición infantil todavía genera preocupación en la provincia gobernada por los Alperovich.
Así lo demuestra una investigación penal que abrió de oficio la fiscal de instrucción de la IX° Nominación, María de las Mercedes Carrizo. El domingo, el caso fue ventilado por el programa “La Cornisa”, que conduce Luis Majul y hoy (miércoles 6) lo informó el diario local La Gaceta.
De acuerdo con lo difundido, la funcionaria judicial inició el expediente para tratar de dilucidar cuál es el estado actual de tres niños con graves problemas de salud por mala alimentación.
El programa de TV llevó a la fiscal a solicitar un pedido de informes al ministro de Salud de Tucumán, Pablo Yedlin, para conocer si los menores reciben tratamiento y cómo se encuentra cada uno, entre otros datos.
Conrado Mosqueira, letrado de esa cartera, será el encargado de producir el documento que pidió Carrizo. Según le explicó a este diario, la contestación tendrá dos aspectos. “En la nota periodística se observa a un médico de un Centro de Atención Comunitaria del municipio, que es Eduardo Gómez Ponce, quien se refiere a dos menores dando sólo el primer nombre, la talla y el peso. Eso no es jurisdicción del Ministerio de Salud, sino de la Municipalidad (de San Miguel de Tucumán), y el Siprosa no tiene acceso a ese sistema. Aunque nos ponemos a disposición de la Fiscalía, no podemos informarle por ese motivo sobre el tipo de atención que se les brinda a esos niños”, señaló Mosqueira.
Y agregó que el tercer caso, de un pequeño que padece una grave enfermedad en la sangre, sí es atendido en el ámbito de la repartición que conduce Yedlin. “La situación de este niño es compleja por su patología, pero está siendo atendido desde hace varios años en el Hospital de Niños y se le está dando un tratamiento”, añadió.
Este problema ya había ocasionado un “terremoto” en el oficialismo en 2002, durante la gobernación de Julio Miranda, cuando el actual mandatario, José Alperovich, ocupaba una banca por el justicialismo en el Senado.

