Es el nuevo modelo de entrada de gama de la marca alemana y, por ende, el más económico. Ofrece tres años de garantía y varios niveles de equipamiento y confort en versiones de 3 y 5 puertas.
En reemplazo del discontinuado (y exitoso en materia de ventas) Gol Power, Volkswagen Argentina lanzó en nuestro mercado el Up!, un auténtico “city car” que exhibe un diseño moderno, juvenil y, por sobre todo, divertido y funcional.
De hecho, es el auto más económico de la gama alemana (la versión más barata arranca en los 111.000 pesos, promedio), viene con tres años de garantía y varios niveles de equipamiento y confort, a saber: “Take UP!”, “Move UP!”, “High UP!” y los “tope de gama”, “Black & White UP!”, en versiones de 3 y 5 puertas, así como también en colores fluo y muy divertidos.
La gran novedad del modelo está bajo su capot. Se trata del motor de 1.0 litro, 12 válvulas, inyección multipunto y 75 caballos de fuerza que logra una autonomía por encima de los 700 kilómetros (ciudad/ruta) con un tanque de 50 litros, es decir, cerca de 5,5 litros cada 100 kilómetros de consumo mixto.
Fabricado en Brasil, este Up! tiene algunas diferencias con su par europeo, entre ellas, las medidas exteriores. El Up! Mercosur cuenta con 3,60 metros de largo, 1,50 de alto y 1,64 de ancho, y una distancia entre ejes de 2,42 metros y pesa apenas 929 kilogramos. Ofrece un baúl algo reducido de 285 litros de capacidad y, además, trae asientos rebatibles, frenos con ABS, doble airbag de serie, pantalla multimedia con navegador, conectividad Bluetooth, sensores de estacionamiento y un sistema de audio con CD, MP3, USB y Bluetooth, entre otros equipamientos.
Un ítem destacado es la seguridad, ya cuenta con la calificación más alta en las pruebas de LatinCup (5 estrellas) y, además de los sistemas ya mencionados más arriba, suma tres apoyacabezas traseros y ganchos Isofix para sillitas de bebés. Con una garantía de tres años o 100 mil kilómetros, lo que ocurra primero, la llegada del Up! marca un antes y un después dentro del mercado automotor local por tratarse del primer “city car” de los muchos que producirán, tanto Brasil como Argentina, en la próxima década.

