Los árbitros del Mundial no dieron seguridad en los pocos partidos que se disputaron y tomaron una relevancia indeseada para el público, jugadores y técnicos.
El salvadoreño Joel Aguilar fue designado por la FIFA para arbitrar el debut de Argentina en Brasil-2014 frente a Bosnia el domingo en el Maracaná, convirtiéndose así en el primer referí de su país en dirigir un partido del Mundial de fútbol de mayores.
De 38 años e internacional desde 2001, Aguilar ya dirigió a Argentina en una ocasión, un amistoso en 2008 frente a Estados Unidos en Nueva Jersey (este de EEUU) que terminó 0-0 y en el que expulsó a Javier Mascherano por doble amarilla.
Además de Mascherano, hay varios jugadores del actual plantel argentino que estuvieron presentes en aquel partido, entre ellos Lionel Messi, Sergio Agüero, Fernando Gago y Maxi Rodríguez.
Aguilar participó del Mundial Sudáfrica-2010 aunque en esa ocasión se desempeñó únicamente como cuarto árbitro.
En 2013 arbitró dos partidos de la fase de grupos de la copa de Confederaciones disputada en Brasil, Tahití-Nigeria y Nigeria-España.
Para el partido Argentina-Bosnia en el Maracaná, Aguilar estará acompañado por sus compatriotas William Torres y Juan Zumba como asistentes.
El brasileño Sandro Ricci fue designado para arbitrar el partido de la primera fase del grupo E que enfrentará a Francia contra Honduras el domingo en Porto Alegre.
El otro encuentro del grupo E, que opondrá a Suiza y Ecuador, lo dirigirá el uzbeko Ravshan Irmatov.
Los árbitros quedaron rápidamente en la mira en Brasil-2014 tras el polémico penal pitado el jueves por el japonés Yuichi Nishimura a favor del anfitrión en el partido inaugural que destrabó su triunfo ante Croacia (3-1).

