Lo afirmó el presidente ruso el mismo día en que la justicia de su país detuvo y mando a prisión preventiva a 30 miembros de la ONG.
El presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró hoy (miércoles 25) que los 30 miembros de la tripulación de un barco de Greenpeace que fueron detenidos cerca de una plataforma petrolera rusa en el Ártico “no son piratas” pero violaron la ley.
“No conozco los detalles de lo que pasó pero es totalmente evidente que no son piratas”, dijo Putin en un foro internacional sobre el Ártico que se celebra en la ciudad de Salekhard, pero aseguró que “violaron las normas de la ley internacional”.

