Declaró como testigo durante casi 6 horas en la causa en la que se investiga la apropiación ilegal de Papel Prensa y sindicó al CEO del Grupo Clarín como uno de los responsables de esa maniobra.
La viuda del banquero David Graiver, Lidia Papaleo, afirmó hoy (jueves 13) que la investigación penal por la venta de la empresa Papel Prensa durante la última dictadura “va a terminar bien, con el señor Héctor Magnetto preso”.
Papaleo habló con la prensa luego de declarar por espacio de casi seis horas como testigo de la causa ante el juez federal Julián Ercolini.
En su declaración Papaleo reiteró haber recibido amenazas, entre otros, de parte del propio CEO del Grupo Clarín.
En la audiencia, ante el fiscal Eduardo Taiano y el secretario de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, Luis Alen, la mujer reiteró declaraciones anteriores -alguna de 1985 ante la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas- sobre las amenazas y presiones para la transferencia de las acciones de Papel Prensa “a precio vil”.
Papaleo reiteró que durante la dictadura militar la familia recibió presiones de jerarcas de las tres fuerzas y, por interpósita persona, del ministro de Economía José Martínez de Hoz, para vender la empresa evitando hacerlo a “extranjeros o grupos judíos”.
La testigo relató en el juzgado, y luego ante los periodistas, que el día de su secuestro el abogado Bernardo Sofovich, letrado de Clarín, le había advertido que se fuera del país.
“Usted de acá váyase ya”, le habría dicho Sofovich horas antes de su secuestro, lo que la mujer interpretó ahora como “un aviso”.
También contó que en una ocasión su marido le dijo que un amigo de México, el empresario de medios Gabriel Alarcón, le había dicho que vendiera Papel Prensa “porque eso la podía llevar a la muerte”.
La audiencia debió suspenderse durante algunos minutos porque Papaleo se “descontroló” -según relató- mientras recordaba “vivencias” de aquella época.
“Tuve que tomar decisiones en profunda soledad, sola frente a las patotas”, enfatizó Papaleo.
En la audiencia celebrada en los tribunales federales de Comodoro Py, también estuvieron presentes el abogado de Papaleo, Héctor Rodríguez, y los del grupo Clarín, Hugo Wortman Jofre, Pablo Jacoby y Alejandro Pérez Chada.
En tanto, en el pasillo del juzgado aguardaban que concluya la declaración el hermano de la testigo, Osvaldo Papaleo, y los custodios de la mujer.
Papaleo es la primera testigo convocada a declarar desde que la causa sobre las circunstancias que rodearon el traspaso accionario de la empresa de los Graiver a La Nación, Clarín y La Razón quedó definitivamente a cargo de Ercolini, tras un conflicto de competencia con la justicia de La Plata.
La viuda del banquero es también querellante en la causa, al igual que la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, que tiene pedidas desde diciembre pasado las declaraciones indagatorias de Magnetto, Ernestina Herrera de Noble y Bartolomé Mitre, y las de Sergio, Marcos y Hugo Peralta Ramos.
En la causa se investiga si se cometieron delitos de lesa humanidad durante la transferencia de las acciones de la empresa que pertenecía a la familia Graiver, cuyos integrantes fueron secuestrados y torturados.
El propio Héctor Graiver murió en 1979 en un supuesto accidente de avión en México, hecho que nunca terminó de ser debidamente esclarecido.
Graiver era uno de los financistas de la organización guerrillera “Montoneros”, y según investigaciones periodísticas serias fue el encargado de distribuir en distintos bancos, entre ellos el Nacional de Cuba, los más de 60 millones de dólares de aquella época cobrados por el rescate de los hermanos Juan y Jorge Born.

