El regateo con los actuales tres fabricantes de motores está en pleno apogeo. Mercedes, Ferrari y Renault suministrarán los motores para la próxima temporada antes de que en 2015 vuelva el exitoso tándem McLaren-Honda.
Por Jens Marx (DPA)
Las escuderías de la Fórmula 1 se enfrentan a un reto hasta ahora desconocido con preocupación: el enorme costo que supone desarrollar el bólido de este 2013 a la vez que el del 2014, debido a la gran reforma que se avecina en la máxima categoría del motor.
El nuevo reglamento de motores que se introducirá el año que viene ya extiende sus sombras por el paddock. Incluso la marca Red Bull, que posee uno de los equipos más potentes y costosos de la parrilla, se queja de los altos costos que supone desarrollar dos bólidos tan distintos.
Los actuales motores de 2,4 litros V8 serán sustituidos en 2014 por otros de 1,6 litros y V6.
“Es tremendamente caro”, señaló Christian Horner, jefe del equipo Red Bull, actual campeón del mundo. “Y la coordinación probablemente no es la mejor para los equipos que están un poco más atrás”.
El regateo con los actuales tres fabricantes de motores ya está en pleno apogeo. Mercedes, Ferrari y Renault suministrarán los motores para la próxima temporada antes de que en 2015 vuelva el exitoso tándem McLaren-Honda.
Según medios, el paquete que ofrece Renault para 2014 cuesta cerca de 20 millones de euros (26,14 millones de dólares), mientras que el sitio “auto, motor und sport.de” cifra en tres millones de euros menos el costo de Mercedes.
Hasta ahora, los precios oscilaban entre nueve y 15 millones, pero los costos de desarrollo para acoplar los nuevos motores a los bólidos dispararon la suma total.
Mercedes suministrará motores en 2014 a su propio equipo, McLaren, Force India y también a Williams, que celebró el acuerdo en mayo.
Red Bull seguirá con motores Renault, al igual que Lotus y Toro Rosso, que “viste” de Ferrari hasta el final de la presente temporada.
Hay ciertos rumores que colocan a la fábrica italiana, que suministra motores a Sauber, en la órbita de Marussia.
Una de las ventajas sí será que, por primera vez en mucho tiempo, los fabricantes podrán desarrollar al mismo tiempo el auto y el motor y no deberán hacer ajustes posteriores.
Equipos como Mercedes depositan allí grandes esperanzas. Para evitar el trabajo por duplicado, las principales escuderías ya trabajan con dos equipos de desarrollo al mismo tiempo. “Este trabajo paralelo es esencial”, remarcó el jefe de equipo de Mercedes, Ross Brawn.
En ese sentido, las “flechas de plata” se adelantaron y ampliaron ya su equipo de ingenieros con la llegada del ex hombre de McLaren Paddy Lowe.
Pero si bien el viaje a la nueva era es para todos una aventura, mientras más pequeño el equipo mayores son las necesidades y las preocupaciones.
“El auto será completamente nuevo”, advirtió Franz Tost, director deportivo de Toro Rosso, segundo equipo de Red Bull. “Será también un desafío financiero, ya que todo será más caro”, lamentó.
“Podemos entender que los fabricantes de motores quieran tener un producto que esté más cerca de lo que la gente compra en la calle”, dijo Gerard Lopez, uno de los dueños de Lotus. Pero también dijo temer que las novedades provoquen grandes diferencias de rendimiento en la competencia. “Lo imprevisto podría ser bueno, pero lo imprevisto con grandes agujeros sería realmente malo”, aseguró Lopez.
La Fórmula 1 ha intentado con diversas medidas contener los costos en los últimos años para poder asegurar la viabilidad económica de las escuderías, pero en poco tiempo el nuevo reglamento de motores podría alterar radicalmente los planes.

