Las tropas rusas doblegan la resistencia de las ucranianas en la zona entre el Donbass y la península de Crimea.
Las tropas ucranianas serán expulsadas de la totalidad de la provincia de Zaporiyia, en el sureste de Ucrania, aseguró Vladímir Rógov, miembro de la administración cívico-militar de la región.
“Existe el objetivo de liberar la totalidad de la provincia y recuperar el control de todo el perímetro de la región”, declaró Rógov a Sputnik, un objetivo vital, entre otras cosas por motivos de seguridad, argumentó.
“Si se queda alguna pequeña zona bajo el control del régimen de [presidente Volodímir] Zelenski, la amenaza terrorista persistirá”, afirmó el funcionario ruso.
Previamente se informó que el Gobierno ucraniano había perdido el control de más del 70% de la provincia, aunque sigue controlando su capital.
Zaporiyia tiene costas sobre el mar de Azov, entre la zona del Donbass, donde están las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk (RPD) y Lugansk (RPL) , y la región de Crimea, ambas bajo control ruso.
Moscú lanzó el 24 de febrero pasado una operación militar en Ucrania alegando que las dos entidades del Donbass, previamente reconocidas como Estados soberanos, necesitaban ayuda frente al “genocidio” cometido por Kiev desde 2014, cuando Rusia ocupó Crimea.
Uno de los objetivos fundamentales de la ofensiva, según el presidente Vladímir Putin, es “la desmilitarización y la desnazificación” de Ucrania, pero al ordenar la operación aseguró que no entraba en los planes de Rusia ocupar territorios ucranianos.
Las tropas rusas lograron extender su control a la totalidad de la provincia ucraniana de Jersón, así como a la costa del mar de Azov en Zaporiyia.
En estos territorios se establecieron administraciones cívico-militares que comenzaron a difundir programas de radio y televisión rusos y a restablecer los vínculos comerciales con Crimea.

