Pasaron a llamarse Vkusno y Tochka, ya no tienen los icónicos arcos dorados en forma de “M” pero sí las hamburguesas de siempre.
Este domingo al mediodía en Moscú reabrieron sus puertas los primeros locales que eran de McDonald’s, que estuvieron cerrados durante los últimos meses tras la retirada de la cadena estadounidense del mercado ruso y el traspaso del negocio a un empresario local.
Ahora, en lugar de los arcos dorados en forma de “M”, los moscovitas vieron un nuevo logotipo que, según explicó el nuevo dueño del negocio, representan “dos papas doradas y una hamburguesa” sobre el fondo verde que evoca “la calidad de los productos y del servicio” al que están acostumbrados los clientes.
El nombre también cambió. Los locales pasaron a llamarse “Vkusno y Tochka”, lo que se traduce del ruso como “Rico y Punto”.

No obstante, el menú mantiene las principales variedades habituales de los antiguos McDonald’s con ciertas excepciones como los Big Mac, los helados McFlurry o las ensaladas Caésar y de la huerta.
En muchos casos, el cambio de nombres se limitó al desprendimiento del inicio de la marca anterior, “Mc”, de los McNuggets, McChicken Premiere o McMuffin, mientras que los sándwiches Filet-O-Fish y Royal pasaron a ser Fish Burger y Grand.
Las papas fritas y las bebidas, por el momento, se sirven en cajas de cartón sin logo y en vasos blancos.
Mantener el menú resultó ser posible porque, según dijo el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, “el 95% de todos los alimentos, o incluso el 98%, son de Rusia y las tecnologías son rusas”.
El director general del negocio ruso, Oleg Paróyev, aclaró ante la prensa que en un principio no todo el menú estará disponible debido a las dificultades logísticas y la reapertura de los locales “en tiempo récord”.
Señaló que en el futuro también puede cambiar el aspecto de las envolturas, pero prometió que “todo su contenido permanecerá rico y fresco como siempre”.
Si bien este domingo han reabierto quince locales, incluido el histórico McDonald’s en la plaza Púshkinskaya, que hace más de tres décadas marcó la llegada de la cadena a Rusia, mañana lunes se prevé la reapertura de otros 50 restaurantes de comida rápida y para finales del mes serán cerca de 200, agregó Paróyev.
Por su parte, el dueño de la cadena, Alexandr Góvor, indicó que en los próximos cinco o seis años planean llevar la cantidad de los locales en Rusia de 850 a más de mil.
“El nombre cambia, el amor se queda”, resume la inscripción en la fachada del principal local moscovita la gran reapertura de la cadena.

