El diputado libertario afirmó que cada individuo debería disponer de su cuerpo bajo su propia decisión. Un brazo por una casa…
El diputado nacional libertario Javier Milei volvió a mostrarse a favor de permitir la venta de órganos entre privados y de eliminar todas las regulaciones estatales. “Es un mercado más”, argumentó.
Días atrás había admitido que una persona, si quisiera, podría intercambiar un brazo por una casa.
En diálogo con el programa de Jorge Lanata en Radio Mitre, el economista de ultraderecha encendió la polémica esta vez con una insólita propuesta.
“El problema es por qué todo lo tiene que estar regulando el Estado. Hay estudios de Estados Unidos que [dicen que] si dejaras esos mercados libres funcionarían muchísimo mejor y tendrías menos problemas”, continuó.
En esa línea consideró que se trata de una decisión sobre el cuerpo de cada individuo. “¿Cuál es el problema? Si el liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad, mi primera propiedad es mi cuerpo ¿Por qué no voy a poder disponer de mi cuerpo?”, preguntó.
Luego avanzó en su argumentación. “Vamos a ponerlo en otros términos: si no le terminás comprando ese órgano, se termina muriendo de hambre y ni siquiera tiene vida”, agregó.
Para Milei, el problema es que “hay un doble estándar: para que el Estado me esclavice, sí. Ahora, si yo quiero disponer de una parte de mi cuerpo por el motivo que fuera, ¿cuál es el problema?”.
No es la primera vez que el legislador libertario se expresa de esta manera sobre la venta de órganos. Días atrás, en un debate televisivo frente al dirigente social Juan Grabois se mostró a favor de que una persona pueda vender su cuerpo, incluso para intercambio de mercancías, como podría ser un brazo a cambio de una casa.
“Si alguien se lo quiere vender, ¿cuál es el problema?”, quiso saber, a lo que Grabois respondió: “Te aseguro que vas a encontrar mucha gente dispuesta a vender su brazo a cambio de una vivienda para su familia. Ahora eso es una inmoralidad, es una monstruosidad que no se puede aceptar, porque eso es la imposición de la perversión del poderoso”.
Milei no se detuvo ahí. “Ese es el error. Porque decís que el tipo decida sobre su cuerpo, si quiere utilizarlo para financiar algo, para dárselo a los hijos. Y en el fondo, cuando tenés un Estado que te saca el 50%, como que te hubiera cortado la mitad del cuerpo, es muchísimo peor. Lo que pasa es que se hace con una pátina distinta, pero el resultado final es muchísimo peor porque no te sacó la pierna, te sacó la pierna, te sacó el brazo, te sacó la mitad de los órganos, lo único que hizo fue ser eficiente en cómo robarte, para que tenga una pátina distinta”.

