Izkia Siches fue a reunirse con la familia de un joven indígena asesinado por las fuerzas policiales en la región de la Araucanía, en 2018.
A solo cuatro días de que Gabriel Boric asumiera la presidencia chilena, el pasado viernes, la comitiva de la ministra del Interior y Seguridad Pública, Izkia Siches, fue amedrentada este martes en región sureña de La Araucanía con disparos al aire, cortes de ruta y barricadas en la zona roja del conflicto con los mapuches.
El enfrentamiento entre el Estado chileno y los descendientes de los mapuches por las tierras ancestrales se ha hecho más complejo con otros elementos como el tráfico de madera, el narcotráfico y otros delitos.
Con al menos 1.200 atentados en 2021 y ocho homicidios este año, la nueva Administración busca solucionar esta crisis de violencia sin militarización y con diálogo.
El ataque se registró cuando Siches intentaba ingresar a la comunidad mapuche Temucuicui, una zona del municipio de Ercilla donde no puede entrar ni la policía; una especie de Estado dentro de otro Estado.
Es un hecho inédito en democracia un ataque de este tipo a un ministro —ni en La Araucanía ni en otro lugar del país— y la primera crisis en el Gobierno de centroizquierda de Boric.
La comitiva de la ministra, que no resultó lesionada, tuvo que retroceder en un camino de tierra rural y algunos de sus colaboradores, según muestran los videos, intentaron apaciguar los ánimos desplegando una bandera mapuche, lo que no tuvo éxito, y las autoridades debieron resguardarse en una subcomisaría de Carabineros cercana.
Horas más tarde, fue la propia Siches la que comentó lo sucedido. “Siempre hemos sabido que este trabajo no iba a ser fácil y que requería de lo mejor de lo nuestro. Se equivocan quienes creen que lo íbamos a resolver desde Santiago. Teníamos que estar acá, en el territorio, y es lo que nos ha pedido nuestro presidente”.

