El ministro de Economía explicó que la crisis en Ucrania produce “impactos significativos en los precios internacionales que impactan de manera directa en los alimentos en el país”.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, consideró este lunes que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) permitiría “construir certezas en un contexto de incertezas”, al explicarar en el Senado, en comisión, las condiciones del entendimiento con organismo crediticio multilateral.
Guzmán recordó que “se busca abordar el problema que se presenta para la Argentina en la balanza de pagos producto del ‘stand by’ alcanzado en 2018”.
El ministro de Economía explicó que la situación compleja internacional, a raíz de la pandemia y el conflicto entre Ucrania y Rusia, produce “impactos significativos en los precios internacionales que impactan de manera directa en los alimentos en el país”.
Con respecto a un posible aumento de retenciones por este motivo, Guzmán remarcó que “no hay ningún compromiso asumido en el contexto del programa con el FMI sobre impuestos o retenciones”.
En ese sentido, el entendimiento con el FMI permitiría “construir certezas en un contexto de incertezas”, a partir de “poder contar con financiamiento para afrontar vencimientos acordados en 2018 y darle continuidad a fuerte recuperación económica que vive la Argentina”, señaló el ministro
Asimismo, Guzmán subrayó hoy que el acuerdo alcanzado por el Gobierno con el staff del FMI es “distinto a los anteriores”, ya que “no prevé una reforma laboral ni jubilatoria, ninguna que quite derechos”, al exponer en un plenario de comisiones del Senado.
“Desde lo macroeconómico, el acuerdo tiene tres objetivos: la acumulación de reservas internacionales, un sendero fiscal y un fortalecimiento monetario”, detalló Guzmán en su exposición ante los representantes de la cámara alta.
En otro tramo de su exposición, el titular del Palacio de Hacienda manifestó la necesidad de que el acuerdo con el FMI cuente con un “amplio respaldo” del Congreso, al exponer esta tarde en un plenario de comisiones del Senado.
“No es sano que un gobierno de turno pueda actuar sin un amplio respaldo”, dijo Guzmán, para luego enfatizar que una situación contraria “implica la posibilidad de seguir un camino muy nocivo para la Nación Argentina”.
Tras remarcar que “poder darle tratamiento legislativo fue de mucho valor”, aseguró que el hecho de que “por primera vez en la historia argentina podamos tener este debate es un paso adelante para nuestra república a la hora de fortalecernos como Estado nación”.
El jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el titular del Banco Central, Miguel Pesce, acompañan a Guzmán, según el jefe del bloque del Frente de Todos (FdT), José Mayans, lo acordado el jueves último, en una reunión de la que también estuvo el gobernador formoseño Gildo Insfrán.
El proyecto de ley que se girará a la Cámara alta recibió 202 votos a favor, 37 en contra y trece abstenciones en Diputados y finalmente tiene un solo artículo que habilita al Ejecutivo a contraer un nuevo préstamo para hacer frente a las obligaciones de la deuda contraída durante el gobierno anterior.
De este modo no incluirá los anexos que contenían el programa económico y las metas negociadas con el “staff” del FMI por el ministro Guzmán en los últimos seis meses.
En suma, el plan que generaba rechazos tanto en sectores de la oposición como del propio oficialismo no fue parte del proyecto aprobado.
La vicepresidenta Cristina Kirchner autorizó el miércoles, aún antes de arribarse a un acuerdo en comisión en la Cámara baja, que se convoque para el lunes a las autoridades del Poder Ejecutivo.
Aunque resta conocer cuál será la postura de los senadores más vinculados al “cristinismo” como Mariano Recalde u Oscar Parrilli, el Gobierno considera que entre los propios y los opositores llegará con holgura al quorum y a la sanción.
A diferencia de lo ocurrido en Diputados se supone que no concurrirán ni los gobernadores (ya que están representados por sus senadores) ni las organizaciones sindicales ni empresarias ya que se conoce el apoyo que le dieron a la iniciativa.
Allegados a la presidenta del Senado siempre se ocuparon de aclarar que consideraban que el “default” no era una opción y que los cuestionamientos estaban dirigidos a las negociaciones que llevó a cabo Guzmán ya que “no se lograron las mejores condiciones”.
Además le cuestionan al titular del Palacio de Hacienda no haber puesto al día al propio gobierno sobre el curso de las conversaciones con el “staff” técnico del organismo internacional, aunque en rigor podía leerse en los medios el tenor del avance de las conversaciones.
El tema energético fue uno de los tópicos que más preguntas generó de los diputados, quienes le reclamaron al ministro más precisiones del porcentaje del aumento para el sector del 10% más rico de la población, que no contará ya con subsidios.
El precio de los combustibles, al prolongarse el conflicto en Ucrania, se mantiene en valores muy altos, lo que complica la posibilidad de cumplir con la reducción de 0,6% acordada con el Fondo.

