También buscará aumentar “drásticamente” su presupuesto de Defensa para enfrentar contingencias como la crisis en Ucrania.
La Unión europea (UE) renunciará de manera gradual al petróleo, al gas y al carbón rusos, seqún el proyecto de declaración de la Cumbre en Versalles, al que tuvo acceso Reuters, y no de inmediato como le reclamaba Estados Unidos.
En el mismo documento, se afirma que la unión aumentará de manera considerable su presupuesto de Defensa, en medio de la crisis desatada por el ataque de Rusia a Ucrania.
Los países de la UE se reunirán en Versalles, cerca de París, entre hoy y mañana para discutir el aumento de su capacidad de respuesta militar conjunta y el pedido de Ucrania de convertirse en miembro del bloque.
Los 27, que han sufrido las consecuencias de la escasez de suministro de microchips y productos farmacéuticos durante la pandemia de Covid-19, también discutirán cómo hacer que la UE sea más estratégicamente independiente de los proveedores globales en estos sectores y en alimentos.
“Durante décadas Europa ha confiado en Estados Unidos como el pilar principal de seguridad, ahora la UE quiere aumentar drásticamente los gastos en Defensa y hacer que Europa sea más independiente en cuestiones de producción de microprocesadores, fármacos y alimentos”, señala el borrador de declaración.
En ese sentido y en medio de las diferencias que mantienen algunos países europeos con EEUU, también se discutirá reducir las importaciones de hidrocarburos rusos.
“Acordamos eliminar gradualmente nuestra dependencia de las importaciones rusas de gas, petróleo y carbón”, señala el borrador.
Sin embargo, la tarea será difícil porque la UE compra a Rusia el 45% del gas que importa, alrededor de un tercio de su petróleo y casi la mitad de su carbón, según datos de la propia agencia británica de noticias.
Los líderes europeos dijeron que la UE diversificaría sus suministros y rutas de energía mediante el uso de gas natural licuado (GNL) y el desarrollo de biogás e hidrógeno.
En el primer caso, desde antes que desatara esta crisis Washington promovía que Alemania, por ejemplo, cancelara la construcción del gasoducto Nord Stream 2 que le proveería el fluido y adquiriera su GNL.
La ministra de Exteriores alemana, Annalena Baerbock, del Partido Verde, advirtió este miércoles que su país no puede dejar de recibir gas de Rusia porque se quedarían “sin transporte en dos días”.
Los países de la UE conectarán las redes europeas de gas y electricidad para compartir mejor los recursos, sincronizarlas y reforzar la planificación de contingencia para la seguridad del suministro.

