Washington “se cortó solo”, al desoír los pedidos de la Unión Europea -dependiente del combustible que llega desde Moscú- para no precipitarse en esta decisión.
Estados Unidos decidió hoy la suspensión de la importación de petróleo, gas natural y carbón rusos, en respuesta a la invasión de Ucrania por parte de Moscú y pese al rechazo de los aliados europeos de su país.
“Estados Unidos apuntará a la principal arteria de la economía de Rusia. Vamos a prohibir todas las importaciones de petróleo, gas y energía rusas”, sentenció el presidente Joe Biden.
“Eso significa que el petróleo ruso ya no será aceptado en puertos estadounidenses y que el pueblo estadounidense dará otro poderoso golpe a la maquinaria de guerra de Putin”, agregó el jefe de la Casa Blanca.
El anuncio de Biden llegó luego de insistentes pedidos del presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, de aplicar sanciones al sector de los hidrocarburos rusos, de donde provienen la mayor parte de las divisas de Rusia.
Francia y Alemania, las principales economías de la Unión Europea (UE), habían urgido a Estados Unidos a coordinar cualquier posible embargo sobre el gas y el petróleo rusos, ya que Europa occidental tiene una sensible dependencia al flujo de combustible que llega desde Rusia, que posee las mayores reservas probadas de gas natural y es uno de los tres productores y exportadores de petróleo más importantes del mundo.
“Si prohibimos las importaciones del petróleo ruso, en un par de días no podremos transportarnos”, advirtió hoy la ministra de Asuntos Exteriores alemana, Annalena Baerbock, en declaraciones al diario Bild.
Los precios del gas han estado aumentando durante semanas debido al conflicto en torno a Ucrania y Rusia y, más recientemente, debido a potenciales sanciones contar el sector energético ruso. En Estados Unidos, la nafta común batió su récord histórico al venderse, en promedio, a 4,173 dólares por galón (una medida equivalente a 3,785 litros).
Muchas compañías de hidrocarburos occidentales, entre ellos ExxonMobil y BP, ya han empezado a cortar sus vínculos con Rusia y a limitar las importaciones.
Shell, que esta semana fue criticado por haber comprado un gran cargamento de petróleo a Rusia, anunció este martes que dejará de adquirir crudo y gas rusos y que cerrará sus estaciones de servicio en Rusia.
En noviembre de 2021, Estados Unidos importó 178.550 barriles diarios de petróleo de Rusia, de acuerdo con la EIA. Esto representa solo el 3% de las importaciones totales de petróleo de 6 millones de barriles de Estados Unidos.
Como el petróleo ruso representa una pequeña cantidad de sus importaciones totales de energía, Estados Unidos podría reemplazar el crudo ruso con importaciones de otras naciones ricas en petróleo, pero eso podría resultar políticamente problemático.
En este contexto, Estados Unidos mantuvo conversaciones el fin de semana con Venezuela, un acérrimo enemigo en Latinoamérica que además tiene a Moscú como un aliado clave.

