Los pagos al FMI, la cancelación neta de deuda de empresas y la intervención al CCL, entre otros factores, drenaron las divisas compradas por el BCRA.
Tras el pago de u$s1.855 millones al Fondo Monetario Internacional del miércoles pasado correspondiente al multimillonario crédito que tomó Mauricio Macri, las reservas del Banco Central cayeron a u$s39.156 millones. Así, quedaron algo por debajo del nivel de cierre de 2020: u$s 39.387 millones. Según cálculos de la consultora 1816, las tenencias netas bajaron a u$s 2.180 millones.
Esto implica que, pese al elevado superávit comercial, la llegada de los derechos especiales de giro (DEG) que distribuyó el FMI y el cepo, el año cerrará sin acumulación de divisas. Este ítem es uno de los puntos clave de la negociación con el organismo multilateral, que le reclama garantías al Gobierno de que podrá recuperar reservas en los próximos años y, por eso, pone el foco en el ritmo de crecimiento.
Hasta noviembre, el superávit comercial acumulaba en 2021 u$s14.352 millones, según datos del INDEC medidos en base a los registros de la Aduana. Tanto las consultoras como el Gobierno esperan que termine el año arriba de u$s 15.000 millones.
Pese al crecimiento de las importaciones en línea con la recuperación de la actividad económica, el “boom” de precios de los “commodities” y la mejora en las cantidades exportadas permitió un crecimiento del saldo positivo del 25% interanual. A eso se sumaron los DEG que envió el FMI, equivalentes a unos u$s 4.350 millones.

