La Policía respondió al avance de un par de centenares de manifestantes que querían acercarse a la comisaría.
🔴AHORA | Incidentes en la marcha por el kiosquero de Ramos MejÃa: la policÃa tiró gases lacrimógenos a la multitud https://t.co/6HxWmyouD6 pic.twitter.com/uFKEF3dVCv
— TN – Todo Noticias (@todonoticias) November 8, 2021
Con reclamos de “Seguridad” y “justicia”, y carteles con las leyendas “Roberto presente”, miles de vecinos de Ramos Mejía marcharon este lunes por el crimen de Roberto Sabo (48), el kiosquero asesinado el domingo cuando atendía su negocio a 300 metros de la comisaría 2° de esa localidad del partido de La Matanza.
Tras varias horas de tensión, cerca de las 20.30 se produjeron incidentes cunado un centenar de manifestantes comenzó a arrojar botellas, palos y hasta petardos contra los agentes del orden, que respondieron con gases lacrimógenos.
La movilización había comenzado poco antes de las 19 desde la puerta del local hasta la sede policial, pero al llegar a la esquina no pudieron avanzar porque un vallado se los impedía. Detrás se parapetó un centenar de uniformados pertrechados como fuerza antimotines.
Los manifestantes derribaron el cerco e intentaron avanzar, pero los agentes formaron un cordón y quedaron cara a cara con los manifestantes.
Hubo empujones y momentos de tensión porque los vecinos -muchos de ellos adultos mayores- comenzaron a forcejear para pasar del otro lado.
Durante ese primer conato de enfrentamiento, la Policía arrojó gases para contener a la multitud, que se concentró en las dos esquinas alrededor de la comisaría.
Ante la imposibilidad de avanzar, un grupo de manifestantes analizó la posibilidad de movilizarse por Chacabuco hasta avenida de Mayo y Rivadavia, donde podrían realizar un corte, pero finalmente la mayoría decidió quedarse rodeando la comisaría.
“Un exitoso abogado es el que sabe el precio del juez”, decía uno de los cientos de carteles que colgaron en esa esquina, donde unas 7.000 personas marcharon para exigir seguridad a las autoridades.

