Los felinos son capaces de ver la luz del sol reflejándose sobre una mota de polvo o escuchar los clavos de nuestros cuadros moviéndose en los días de viento.
¿Has visto alguna vez que tu gato se queda mirando a la pared? Que no cunda el pánico, diría el Chapulín Colorado. No salgas corriendo, no se trata de fantasmas ni de presencias extraterrenales.
Los gatos tienen una extraña capacidad para mirar fijamente a la nada o a una pared durante horas. Normalmente suele deberse a motivos bastante más triviales de lo que parece, como le ocurrió al protagonista del siguiente video, cuyos dueños alarmados por la fijación de su gato por una pared en concreto, decidieron investigar y terminaron encontrando un panal de abejas en su casa.
Debemos saber que nuestra visión es limitada en muchos aspectos y que existen diferentes estímulos muy sutiles que no percibimos pero los gatos detectan rápidamente. Donde nosotros no vemos nada, tu gato puede ver mucho.
Pero la impresionante capacidad de concentración de los gatos no radica solo en sus aptitudes visuales, sensoriales e incluso olfativas. Está relacionada a la sintonía entre sus sentidos, su cerebro y su cuerpo, que además concede equilibrio a su organismo.
Para nuestro gato o gata, el simple reflejo de un pequeño insecto o una partícula de polvo en la pared pueden captar su atención.
Simplemente los seres humanos estamos sometidos a un bombardeo de información, publicidad, imágenes y sonidos que recibimos diariamente y que dificulta enormemente nuestra capacidad de concentración y anestesia nuestra percepción del mundo.
Nuestro cerebro se adapta para ignorar los detalles y enfocar nuestra atención en lo que se considera realmente importante. Así que, si tu gato se queda mirando fijamente a la nada, no hay que asustarse.
Los gatos son capaces de ver la luz del sol reflejándose sobre una mota de polvo o escuchar los clavos de nuestros cuadros moviéndose en los días de viento.
Cuando esto ocurre, se quedan inmóviles hasta que se aseguran de que ese sonido o esa luz no supone una amenaza para ellos.
Además, los bigotes del gato, sus cejas y el pelaje de sus patas también reciben información imperceptible para nosotros, y estos sentidos agudizados les sirven para orientarse y les ofrecen información espacial al detectar cualquier vibración.
Así que, es normal si tu gato se queda en un momento dado como “poseído por una fuerza superior”, o en comunicación quién sabe con quién y dónde, al contrario, debes sentirte impresionado por sus “superpoderes”.

