Se trata de uno de los letrados civiles de la vicepresidenta Cristina Kirchner.
El presidente Alberto Fernández dejó este jueves de consultar a Gregorio Dalbón luego de que el abogado declarara que el fiscal federal Ramiro Gonzalez es un “coimero” y que la opinión del juez Sebastián Casanello le “importa un huevo”.
En el entorno del Presidente revelaron a Clarín que “es cierto que Alberto lo consultó a Dalbón, al principio, pero que nunca dijo que iba a ser su abogado” en la causa por la fiesta en Olivos con que se violó la cuarentena.
En el escrito que presentó este jueves el jefe de Estado dijo que, como abogado de profesión, se representará a sí mismo.
Por su parte, Dalbón -quien estuvo toda la semana hablando de la estrategia judicial del presidente- dio una versión más edulcorada de la interrupción de su asesoramiento. Afirmó a una radio que se “consensuó” que Alberto “se presentara solo” en el expediente donde quedó imputado.

