No es una buena noticia para el presidente Alberto Fernández por la vieja disputa de la magistrada de San Isidro con CFK por el caso Nisman.
La trascendencia mediática que ha tenido Sandra Arroyo Salgado desde que está a cargo del juzgado de San Isidro es notoria y la ubica entre las magistradas federales más conocidas de la Argentina.
Parte de esa notoriedad la consiguió a partir de defender públicamente que a Alberto Nisman, su exesposo, lo mataron durante el último mandato de Cristina Kirchner, en sintonía con la oposición y buena parte del Poder Judicial.
Ahora volvió a escena ya que tendría la intención de llevarse una causa clave que ahora está en manos del juez federal Sebastián Casanello: la investigación por el festejo de cumpleaños de la primera dama Fabiola Yáñez realizado el 14 de julio de d2020 en la quinta de Olivos, en plena cuarentena, cuando estaban prohibidas las reuniones sociales.
Esta semana, Arroyo Salgado pidió en Comodoro Py certificar y tener acceso al expediente que está a cargo del fiscal Ramiro González, quien envió la primera señal con un pedido a Casanello para que le garantice acceso al expediente digital.
El pedido de la jueza, que tiene en su fiscalía otra denuncia por la cena en Olivos, dejó en claro su interés respecto del expediente en el que está involucrado el presidente Alberto Fernández.
Mientras tanto, la investigación sigue en los tribunales porteños, donde se presentó la mayoría de las personas que participaron del cumpleaños de la primera dama y el fiscal tiene la respuesta de varios de los pedidos de información que hizo, por ejemplo, a la Casa Militar y a la Jefatura de Gabinete.
Este significativo avance puede ser tomado como argumento por Casanello para conservar la causa en su juzgado.

