El Pontífice, de 84 años, fue operado del colon en la clínica Gemeli de Roma en una intervención que se difundió horas antes de concretarse.
El domingo pasado el Vaticano informó que el papa Francisco había sido internado en la clínica Gemelli de Roma para ser operado de una “estenosis diverticular sintomática del colon”.
La noticia generó preocupación porque, a pesar de que se aseguró que era una intervención programada, no se había anticipado pero desde el círculo del Pontífice transmitieron calma al afirmar que “había reaccionado bien”.
No obstante, persistió el hermetismo y los escuetos partes médicos alimentaron nuevamente los rumores sobre el verdadero estado de salud de Jorge Bergoglio.
Este miércoles, finalmente, el Vaticano reconoció que se trató de una intervención “grave” pero que sigue evolucionando bien.
En el comunicado que difundió el vocero del Vaticano, Matteo Bruni, al margen de afirmar que “el curso postoperatorio de Su Santidad el Papa Francisco sigue siendo regular y satisfactorio”, también se precisa que “el examen histológico definitivo ha confirmado una estenosis diverticular grave con signos de diverticulitis esclerosante”.
No obstante, nuevamente se buscó evitar cualquier preocupación sobre la salud de Francisco al dejar entender que el resultado de la biopsia de la parte de colon extirpada fue bueno.
Sin embargo, el medio especializado en el Vaticano “Il Sismógrafo” publicó un “articulo bomba” en el que revela secretos sobre el estado de Francisco: afirma que sufre una enfermedad severa y degenerativa, y que el Papa ya no será el mismo.
La nota golpeó en el mundo cristiano ya que se trata de uno de los primeros sitios que consultan diariamente los especialistas en temas vaticanos y los que quieren una información plural sobre el mundo católico, por lo que sus fuentes rara vez son puestas en duda.
El texto señala que “hay un detalle muy significativo en estas horas que muchos subestiman, ignoran o manipulan: la enfermedad que ha castigado al Papa Francisco es severa y degenerativa. Podría ser también crónica”.

