Los templos abren sus puertas solamente para rezos individuales o grupos muy reducidos de personas.
A más de tres meses de que se impusiera la cuarentena por la pandemia de coronavirus en el país, y con distintas fases de distanciamiento social en diferentes provincias, los credos tuvieron que adaptarse a la nueva realidad para sus celebraciones religiosas, ya sea de manera solitaria o entre pocas personas.
Igualmente, las reuniones en los templos no estuvieron exentas de polémica. En Santa Fe se dio una situación confusa porque primero se había informado oficialmente que quedaban exceptuadas del aislamiento social las celebraciones religiosas, pero pocas horas después se rectificaban los alcances del decreto y la situación volvió a lo resuelto a finales de mayo, cuando solo se autorizó la apertura de los templos para rezar.
Esa marcha atrás generó disgusto en las congregaciones evangélicas, que realizaron acciones de protesta como en la Iglesia Redentor de la ciudad de San Lorenzo, que se “disfrazó” de bar con mesas donde los fieles se sentaron como si fuesen clientes y pastores vestidos de mozos.
En Rosario, por su parte, se retomaron las misas con público en las iglesias católicas pero, por el momento, con la participación de hasta diez personas, para lo cual los fieles deben anotarse en las entradas de los templos y se ingresa por orden de llegada.
A los que no puedan participar, los sacerdotes les dan la comunión antes de la misa: “Las personas deben ingresar a los templos con barbijos y respetando la distancia social durante los oficios religiosos”, expresaron fuentes eclesiásticas de la ciudad.
Distinta es la situación en Bahía Blanca, donde no se están llevando a cabo misas ni ninguna ceremonia con público presente por lo que en el caso de las mismas se hacen en modo virtual a través de distintas redes sociales y la atención espiritual del sacerdote se puede hacer en forma individual y por horario.
En Tucumán sí abrieron los templos desde la primera semana de junio, para la oración individual con un límite de 20 personas por iglesia, según el protocolo dispuesto por el gobierno provincial que, además, recomienda a los mayores de 60 años o de grupos de riesgo no asistir por el momento.
“Desde el fin de semana pasado y con gran afluencia de feligreses las iglesias católicas, evangélicas y la mezquita ubicada en la capital jujeña ya volvieron a tener actividad litúrgica de manera presencial”, dijo a la agencia estatal Télam Jorge Pereira, director de Culto de Jujuy.
Catamarca, Salta y Chubut. El pasado 11 de junio el Comité Operativo de Emergencia (COE) de Catamarca, por su parte, anunció la habilitación de ceremonias religiosas entre otras actividades, lo que permitió que algunas personas se dieran cita en el templo; mientras que la mayoría de los creyentes participó desde sus hogares a través de la transmisión en vivo por redes sociales.
En Salta, el gobernador, Gustavo Sáenz, anunció el 7 de junio pasado la habilitación de las ceremonias religiosas y el domingo se celebró la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre, con una festividad atípica en la Catedral de la Capital salteña, encabezada por el arzobispo Mario Cargnello.
En la iglesia Catedral de los Milagros hacen reuniones en modo “autoiglesia”, con encuentros que se realizan los domingos, en el parque Blessed Land, unos 300 vehículos se juntan para escuchar el mensaje del pastor, emitido desde un escenario y transmitido por una frecuencia de radio corta.
El gobierno del Chubut había aprobado un protocolo para la práctica de los cultos religiosos que se venían realizando de manera virtual, pero canceló su aplicación y volvió a la fase 2 de aislamiento ante la aparición de nuevos casos de coronavirus que se dispararon en los últimos 10 días.
Así, los templos e iglesias siguen abiertos, pero solo para 10 personas al mismo tiempo, en un horario restringido (de 9 a 14) y los feligreses pueden concurrir para requerir asistencia espiritual, con acuerdo previo con el ministro del culto, y realizar oraciones individuales, pero no fueron habilitadas las misas.
Córdoba, La Pampa, Mendoza y Entre Ríos. En el interior de la provincia de Córdoba hay mayor flexibilización, pero aún no están permitidas las misas presenciales: solo se puede acomodar una persona cada 20 metros y una por banco, y no se autoriza el uso del agua bendita.
En la capital desde el 15 de mayo hay autorización de apertura de templos, en el horario de 14 a 20.
En La Pampa, las misas son con una presencia no mayor a las 10 personas, que deben cumplir con el protocolo que además establece el distanciamiento entre sí y a raíz de la poca cantidad de fieles que se autoriza a asistir, desde el Obispado se acordó llevar adelante más celebraciones en distintos horarios y en las diferentes parroquias de barrios y localidades del interior de la provincia.
El gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, también autorizó a los feligreses y miembros de los cultos asistir a las celebraciones comunitarias programadas o de manera individual, así como así la realización de bautismos y casamientos bajo un supervisado protocolo sanitario.
En Entre Ríos no están habilitadas las reuniones y actividades de cultos religiosos, en tanto que el Arzobispado de Paraná destacó que continúan desarrollándose misas en la mayoría de las iglesias, las cuales son transmitidas vía streaming. Asimismo, explicaron que la Iglesia “siguió trabajando en hospitales de Entre Ríos, atendiendo enfermos”.

