Lo reveló un informe publicado en Londres, que desnuda una alianza de espionaje europea, “Maximator”, y dejó en evidencia la colaboración en 1982.
Un país en el que su actual reina es argentina, como es el caso de Máxima Zorreguieta, quedó involucrado por primera vez como socio en las sombras del Reino Unido contra la Argentina durante la guerra de Malvinas, en 1982, al revelarse el contenido de una serie de documentos inconexos que, unidos, dieron cuenta de la situación.
Espías holandeses que operaban como parte de una alianza de espionaje en Europa similar a “Five eyes” (que reúne los servicios secretos de Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda, Australia y EEUU) ayudaron a GCHQ (Government Communications Headquarters, del Reino Unido) a desencriptar los códigos argentinos durante el conflicto del Atlántico sur.
El informe no surgió de algún diario tradicional sino como parte de un “paper” rescatado por un medio dedicado a datos de internet ultraespecializado como es The Register, de la capital británica.

