Salieron de Buenos Aires el 3 de marzo y tenían que llegar a Barcelona el 21 pero ahora están en Atlántico sin rumbo claro.
La incertidumbre a bordo de un crucero Costa es total. Por la crisis del coronavirus​​ en Europa, alrededor de 3.000 pasajeros argentinos, brasileños y uruguayos están prácticamente a la deriva en altamar, sin rumbo cierto.
El crucero Costa Pacífica -con capacidad para 3.780 pasajeros y 1.100 tripulantes- partió el martes 3 de marzo desde Buenos Aires con destino final Génova (Italia). Tenía que hacer escalas en Río de Janeiro, Salvador de Bahía y Maceió (Brasil); en Tenerife y Barcelona (España); y en Marsella (Francia).
Pero antes de llegar a la isla de Tenerife, en el norte de África, España habría prohibido la entrada de cruceros a sus puertos, según contó un pasajero del barco a Clarín.
Entonces, la tripulación les informó que seguirían viaje directo hasta Génova, situación que generó alarma por la crisis que se vive en Italia, que tiene más de 17 mil contagiados y 1400 muertos por el coronavirus. Entre el rechazo de los pasajeros y las medidas de ese país para prohibir el ingreso de cruceros, esa posibilidad habría quedado descartada.

