Buenos muchachos, segunda parte

Fecha:

Compartir

Martin Scorsese nunca filmó la segunda parte de “Goodfellas” (“Buenos muchachos”), la película que retrata la mafia en forma menos poética que la obra de Francis Ford Coppola (El Padrino I, II y III) pero mas terrenal, pero como la realidad imita al arte, hoy podría haber comenzado a rodar la tan esperada secuela.

Michael Cohen, ex abogado personal y “consiglieri” de Donald Trump, presentó una serie de acusaciones explosivas contra el presidente de los Estados Unidos en un testimonio preparado ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, lo que indignó aún más al hombre que a la misma hora cenaba con el dictador norcoreano Kim Jong-un.

En una exposición que hizo recordar a las tantas en las que los capos de la mafia se “doblaban” y declaraban contra sus antiguos jefes, Cohen (calificado por el mismo Trump con el mote de rata, frase utilizada por los mafiosos para hablar de los delatores) no escatimó adjetivos para mostrar a Trump como un tipo nefasto, embaucador, racista y solo interesado en su riqueza personal.

Si bien muchas de las acusaciones son conocidas por la mayoría de los estadounidenses, algunas son nuevas y arrojan luz sobre las obsesiones de Trump con su imagen personal y su marca pública. Cohen también ofreció nuevas pruebas para respaldar las acusaciones anteriores contra el jefe de la Casa Blanca, buscando contrarrestar los ataques despiadados de los republicanos de la Cámara de Representantes, que lo acusaron de no ser una fuente confiable.

Cohen se declaró culpable de una letanía de crímenes que incluyen mentirle al Congreso, pero con la condena a prisión que comenzará el próximo mes el antiguo compinche de Trump es sumamente peligroso porque ya no tiene nada que perder.

Algunas de sus acusaciones más incendiarias fueron:

Trump tuvo conocimiento previo de la reunión que en 2016 encabezó su hijo en la Trump Tower, de la Quinta Avenida de Nueva York, con agentes rusos que habían prometido datos para ensuciar a la candidata demócrata Hillary Clinton y que está en el centro de la investigación del fiscal especial Robert Mueller III: “Con frecuencia, Trump me dijo a mí y a otros que su hijo Donald Jr. tenía el peor juicio de cualquiera en el mundo. Y también, que Donald Jr. nunca organizaría ninguna reunión de importancia solo. Y ciertamente no sin consultar con su padre”.

También reveló que el equipo de campaña de Trump se comunicó directamente con Julián Assange de WikiLeaks por una partida de correos electrónicos demócratas pirateados: “Roger Stone (un maestro de las artes negras de la política y ex asesor de Richard Nixon) le dijo a Trump que acababa de hablar por teléfono con Assange y que Assange le dijo a Stone que, dentro de un par de días, habría una gran cantidad de correos electrónicos que podrían dañar la campaña de Hillary Clinton, a lo que Trump respondió afirmando que ‘eso sería genial'”.

Aseguró que Trump hizo trampa en sus finanzas, engañó a sus socios comerciales, mintió sobre su patrimonio neto, engañó con sus impuestos … y estaba orgulloso de ello: “Cuando me dijo en 2008 que estaba recortando los salarios de los empleados a la mitad, incluido el mío, me mostró lo que afirmó que era un reembolso de impuestos de 10 millones de dólares y dijo que no podía creer lo estúpido que era el gobierno por darle a alguien como él tanto dinero de vuelta”.

Trump utilizó amenazas para mantener en secreto su pasado académico: “Cuando digo estafador, estoy hablando de un hombre que se declara brillante pero que me ordenó amenazar a su escuela secundaria, a sus universidades y al College Board para que nunca publicaran sus calificaciones ni los puntajes del SAT (examen de admisión universitario)”.

Trump regularmente se burlaba de los negros: “Una vez me preguntó si podía nombrar un país manejado por una persona negra que no fuese un imbécil. Esto fue cuando Barack Obama era presidente de los Estados Unidos”. Y agregó Cohen: “Una vez estábamos manejando por un vecindario con dificultades en Chicago y comentó que solo los negros podían vivir de esa manera. Y me dijo que los negros nunca lo votarían porque eran demasiado estúpidos”.

Trump se enorgullecía de no haber hecho el servicio militar: “Afirmó que no fue a Vietnam debido a un espolón óseo en el talón, pero cuando pedí los registros médicos, no me dio ninguno y dijo que tampoco le habían hecho cirugía” (…). “Me dijo que no respondiera las preguntas específicas de los reporteros sino que dijera que recibió un aplazamiento médico. Terminó la conversación con el siguiente comentario: ‘¿Crees que soy estúpido? No iba a ir a Vietnam'”.

Trump no creía que ganaría la elección presidencial: “Se postuló para un cargo para agrandar su marca personal, no para hacer que nuestro país sea más grande. No tenía el deseo ni la intención de liderar esta nación, (se postuló) solo para promocionarse y construir su riqueza y poder. Trump solía decir que esta campaña iba a ser el ‘mayor infomercial de la historia política'”. Tampoco “nunca esperó ganar la primaria (republicana). Nunca esperó ganar las elecciones generales. La campaña, para él, siempre fue una oportunidad de marketing”.

En su testimonio Cohen describió a su antiguo cliente y al hombre por el que alguna vez dijo que seria capaz de recibir una bala, como un “racista”, un “estafador” y un “tramposo”.

Según The New York Times, el testimonio de Cohen “podría intensificar los problemas legales que enfrenta el presidente en las investigaciones civiles y penales que lo rodean”.

Los expertos legales citados por el Times advirtieron que nada de lo que Cohen dijo en sus comentarios preparados alteró dramáticamente lo que se sabe sobre los casos legales ya iniciados contra el presidente, pero refuerzan las presunciones acerca de que Trump no se ha manejado en forma transparente y que tiene mucho que ocultar.

Sea como sea, los efectos de las confesiones de Cohen pueden ser más políticos que legales. Según tradición del Departamento de Justicia, un presidente en ejercicio no puede ser penalmente investigado. El camino es el juicio político pero la mayoría republicana en el Senado protege y seguirá protegiendo al mandatario estadounidense.

No obstante, es seguro que muchas de las revelaciones serán usadas por los demócratas en la campaña electoral de este año que buscará desalojar del poder a Trump.

Compartir

Últimas noticias

Suscribite a Gaceta

Relacionadas
Ver Más

Volver al Futuro 2024

*Por Augusto Neve El paso del tiempo nos aqueja. No lo...

No es ignorancia, es odio a España y a su legado: la Hispanidad

Las recientes declaraciones del flamante Ministro de Cultura, el...

El verso y la búsqueda de la felicidad

Vivimos perseguidos por las órdenes e indicaciones que en redes sociales nos muestran cómo debería ser nuestra vida, cuando la realidad parece encerrarnos en otro modelo.

Espiritualidad y vacío

¿Para qué vivir? ¿Por qué elegimos viviendo? ¿Para nada? El rol de la espiritualidad. Y También el de la ciencia y la tecnología.