Las automotrices Fiat-Chrysler Automobiles, Renault y General Motors ralentizan la producción.
Las automotrices Fiat Chrysler Automobiles, Renault y General Motors ralentizaron la producción por la caída de la demanda y la acumulación de stocks, por lo que decidieron suspender a 5.500 operarios.
Fuentes de las filiales de Córdoba y Santa Fe del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) lo confirmaron este jueves, tras los anuncios de los planes de contingencia realizados por las compañías.
Fiat-Chrysler Automobiles suspenderá del lunes 24 al viernes 28 próximo a 2.300 trabajadores en la planta de la localidad de Ferreyra, diez kilómetros al sureste de Córdoba capital.
A modo de “parada técnica” por exceso de stock, la marca de origen italiano cerrará la planta que ocupa unos 820.000 metros cuadrados, donde actualmente se produce el modelo Cronos, el último modelo lanzado por la empresa en el país.
En paralelo, la francesa Renault suspenderá por el mismo plazo a 1.800 operarios en su complejo industrial de la localidad de Santa Isabel, a 10 kilómetros al suroeste de la capital provincial.
“El mercado de automóviles ha caído bastante y la empresa debe adecuarse a esta situación. Todo lo implementado está acordado con el sindicato Smata”, aseguraron portavoces de la compañía del rombo.
En esa planta arma sus modelos Sandero, Sandero Stepway, Logan, Fluence y Kangoo.
Los 4.100 operarios que se verán afectados por la paralización de las plantas de producción percibirán el 75% de sus salarios durante el plazo de suspensión, confirmaron ambas compañías.
En este escenario, la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba alertó por el “serio riesgo” en el que se encuentran las compañías autopartistas a raíz de la decisión de las automotrices de paralizar su producción.
“Manifestamos nuestra profunda preocupación y alerta”, indicó la entidad a través de un comunicado, en el que añadió que “la gravedad de esta situación provocará que las autopartistas locales deban adecuar sus niveles de producción a los volúmenes de trabajo de las terminales”.
El gerente de la Cámara, Pablo Camacho, señaló que la situación “es compleja” y advirtió sobre el “serio riesgo para el sector autopartista local si la situación (de las suspensiones y paradas) se prolonga”.
En su planta de cajas de velocidad en Córdoba, la alemana Volkswagen tiene vigente desde hace más de un año un cronograma en el que los 1.400 empleados no trabajan los lunes y ese plan continuará inalterado hasta fin de año.
Por su parte, la estadounidense General Motors puso en marcha esta semana un programa de suspensiones rotativas en la planta de General Alvear, a 13 kilómetros al sur de Rosario, que afectará a 1.400 operarios.
También por la acumulación de stock, esta terminal redujo un turno de producción en esa fábrica hasta finales de enero próximo y los empleados suspendidos cobrarán el 70 por ciento del salario de bolsillo.
El secretario general de la filial santafesina del Smata, Marcelo Barros, reveló que el problema “viene desde principios de año, con suspensiones intermitentes en algunos meses”, pero apuntó que, aunque, “se venía tratando de evitar frenar completamente un turno, ahora la compañía dijo que sí o sí tenía que levantarlo porque cayó tanto la venta que fabricaban 33 autos por hora entre los dos turnos y hoy -según el nivel de ventas- con un turno alcanza”, explicó.

