El letrado de la familia los acusó de la presunta mala praxis que le provocó la muerte a la periodista.
La familia de la fallecida legisladora Débora Pérez Volpin pidió la indagatoria del endoscopista Diego Bialolenker y la anestesista Nélida Puente, en el marco de la causa por presunta mala praxis que le provocó la muerte a la periodista.
Pérez Volpin falleció durante un estudio de rutina el 6 de febrero pasado en el Sanatorio La Trinidad de Palermo.
La pericia determinó que hubo una “solución de continuidad transmural (perforación) en el tercio superior (esófago cervical) con extensa hemorragia como signo de vitalidad de la lesión”, durante el estudio endoscópico.
En base al peritaje es que la familia pidió la indagatoria de los médicos ante el juez en lo penal Carlos Bruniard.
El abogado Diego Pirota, representante de la familia, dijo recordó que el hecho sucedió “mientras Bialolenker realizaba la endoscopía” y “no podía presumirse como consecuencia de ninguna patología y/o diagnóstico anterior, pues Débora Pérez Volpin entró sana al quirófano”.
“Lisa y llanamente la perforó, y el aire que se le insuflara comenzó a expandirse por diversos órganos hasta provocar el colapso e insuficiencia de los mismos”, dijo el letrado en su presentación.
Por su parte, sostuvo que “la anestesista centró su tarea en continuar insuflando aire a presión, con una paciente en un neumotórax hipertensivo, con colapso pulmonar, generando una mayor acumulación de aire en el tubo digestivo, que contribuyó a la generación de las lesiones de estómago, así como al neumoperitoneo, y acrecentó el enfisema subcutáneo”.

