Con la oposición proscripta y convocando a la abstención, la facción gubernamental del líder integrista Alí Khamenei se perfila como vencedora en los comicios.
Informes preliminares sostienen que al menos el 65% de los más de 48 millones de iraníes en condiciones de votar, incluidos 3,9 millones que lo hicieron por primera vez, cumplieron con ese derecho en más de 47.000 centros de sufragio.
La cifra resulta exageradamente superior a la que se manejaba en las encuestas previas, que apenas superaban el 50%, a raíz del llamado de los líderes opositores a boicotear las elecciones debido a la proscripción que sufren desde 2009, cuando varios de ellos fueron encarcelados.
De los candidatos ganadores, 112 son de la rama principista, que integran el Frente Unido, el Frente de la Perseverancia y otros grupos independientes, y otros diez del grupo que apoya al Gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad.
Además, 28 diputados electos pertenecen al llamado campo reformista, que aglutina a opositores partidarios de los ex candidatos presidenciales Mir-Hossein Moussavi y Mehdi Kabbouri, aunque la mayoría optó por boicotear los comicios convocando a la abstención.
Los líderes clericales del Estado islámico están ansiosos por recuperar el poder tras la reelección de Ahmadinejad en las elecciones de 2009.
El líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, que apoyó los resultados del comicio, se ha ido distanciando desde entonces del presidente.
Algunos resultados preliminares indican que los partidarios de Ahmadinejad han perdido terreno en el Parlamento de 290 escaños. Y Jamenei, de 72 años, declaró que la alta participación en las elecciones enviaría un mensaje de desafío a \”las potencias arrogantes que nos intimidan\”.

