La extrema derecha perdió por pocos votos, pero presentó denuncias de fraude y el Tribunal Constitucional le dio la razón.
El Tribunal Constitucional de Austria decidió anular la segunda vuelta de las elecciones presidencial en ese país porque comprobó irregularidades en el escrutinio denunciadas por el ultraderechista Partido Liberal Austriaco (FPÖ).
El candidato de esta fuerza, Norbert Hofer, perdió la segunda vuelta electoral del 22 de mayo por una diferencia de apenas 30 mil votos frente al candidato independiente y el líder verde Alexander von der Bellen.
Sin embargo, el FPÖ presentó una carpeta de 150 páginas con denuncias sobre violaciones a las normas en 97 de los 117 distritos.
Ahora, la Justicia tomó declaración a 90 testigos y comprobó que, entre otras cosas, se abrieron los sobres con los votos por correo (una práctica permitida incluso para los residentes) antes de que llegaran los fiscales de mesa, para ir acelerando el escrutinio.
Además, muchos de los 740 mil sobres del voto por correo se abrieron el mismo domingo de la votación y no el lunes, como prevé la ley, y algunas autoridades de mesa firmaron los protocolos sin leerlos, informó la prensa de ese país.
Los jueces comprobaron irregularidades en el recuento de unos 78 mil votos en 14 distritos, una cantidad superior a la ajustada diferencia entre los dos candidatos a presidente, que no llegó a 31 mil votos.
“Esta decisión no convierte a nadie ni en ganador ni en perdedor”, declaró el presidente del Tribunal Constitucional, Gerhart Holzinger, al explicar que la votación debe repetirse en todos los distritos del país.
Según el magistrado, “las elecciones son la base de la democracia” y por eso el fallo contribuye a “fortalecer la confianza en el estado de derecho y la democracia en Austria”.

