Derrotaron a Golden State Warriors 93-89 en su cancha y consiguen el primer título en los 48 años de historia de la franquicia. James e Irving, los pilares.
Los Cleveland Cavalliers lograron lo que ningún otro equipo en la historia de la NBA: le ganaron el séptimo partido de las finales a Golden State Warriors 93-89 después de ir perdiendo la serie 1-3 y se consagraron campeones por primera vez de la liga después de 48 años de intentarlo.
LeBron James y Kirye Irving, con 27 y 26 puntos, respectivamente, fueron los pilares en los que asentó el triunfo de los Cavalliers, con la siguiente progresión: 23-22, 19-27, 33-27 y 18-13.
De parte de los Warriors, Dreymon Green se puso al hombro el equipo, campeón vigente, al anotar 32 puntos, y ante un errático Stephen Curry, que sólo marcó 17 puntos y mostró que la localía y la remontada del contrario terminaron pesándole.
Los más de 22.000 asistentes vestidos de amarillo en el Oracle Arena de San Francisco enmudecieron ante el triunfo de los visitantes, y los que explotaron fueron los simpatizantes de los Cavalliers en su ciudad, Cleveland, que nunca había conseguido un título en ninguno de los deportes de mayor convocatoria en Estados Unidos.

