Cuando el periodismo duele

La obra teatral "Pirámide invertida", del escritor José Montero, es un drama con toques sutiles de humor acerca de las miserias actuales del periodismo argentino, con sólidas actuaciones de Jorge Ducca y Luis Godoy, y dirección de Leonardo Gavriloff.

Ernest Hemingway dijo que el periodismo era la profesión más linda del mundo, siempre y cuando uno supiera retirarse a tiempo. En esta época en que la prensa argentina está rodeada de operaciones políticas, corrupción, información manipulada por el dinero o el interés personal y las extorsiones, la obra “Pirámide invertida” presenta una sólida teatralización (casi un síntoma, diríamos) de ese malestar que invita a unos cuantos cronistas a retirarse.

La pieza, del dramaturgo y narrador José Montero, es un drama con algunos toques sutiles de humor que se presenta los viernes a los 22 en una sala pequeña y acogedora, el teatro Fray Mocho de Perón 3644, en el barrio porteño de Almagro. En “Pirámide invertida”, Damián Hernández (un DH que no parece nada casual en este contexto) es un exitoso dueño de una radio y parte de un canal, y actúa como mentor de Luis, un aspirante a periodista con algunas pasantías en la agencia DyN y en el diario La Razón, dentro de un programa llamado “Un día con los líderes”.

Luego de compartir la jornada, ellos conversan a solas, antes de una cena protocolar. Es ahí cuando el joven le pide al periodista mediático consagrado que le enseñe “la fórmula del éxito”, el secreto que lo hizo un famoso y rico. Entonces, se abren al público las miserias más grandes del periodismo, una profesión que alguna vez tuvo un halo de sacerdocio: desde la información dirigida (el simple “chivo” que pagan las empresas a periodistas inescrupulosos para que las mencionen al aire) hasta las extorsiones de las cámaras ocultas. El maestro revela que gana mucho dinero con la información que difunde, aunque más gana con lo que se guarda.

En el periodismo se llama “pirámide invertida” a una forma de redacción de la noticia, según la cual la información debe ordenarse de mayor a menor en su grado de importancia. En la obra, esa pirámide dramática está trabajada en un crescendo gradual que explota en el momento en que el espectador se convence de que el alumno es otro extorsionador: un tipo especial de futuro periodista inescrupuloso que literalmente quiere ver “comiendo mierda” al consagrado.

Con desconfianza al principio, pero con una soberbia algo pasada de whisky después, el empresario irá revelando algunos de sus secretos y el alumno demostrará que no es tan inocente como parece, hasta desatarse un estallido de furia y humillación, en un escenario despojado que se convierte en un ring de boxeo.

La obra, estrenada este verano en Mar del Plata, ganó el Premio Estrella de Mar 2015 como mejor espectáculo de Teatro Alternativo. Y tiene con qué seguir en cartel. Más allá de la solidez teatral de la pieza, hay una dramaturgia bien dirigida por Leonardo Gavriloff (“Fresa y chocolate”, “El beneficio de la duda”), asistido por Horacio López, y actuaciones convincentes de Jorge Ducca (Damián Hernández) y Luis Godoy (Luis).

Datos técnicos. “Pirámide”, de José Montero, estará en cartel los viernes de junio a las 22 en el teatro Fray Mocho, Perón 3644, Capital Federal. Valor de las entradas: 100 pesos.

Elenco: Jorge Ducca y Luis Godoy. Dirección y puesta en escena: Leonardo Gavriloff. Asistencia de dirección: Horacio López.

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